Como cristianos, ¿Cuál debería ser nuestra actitud para con el alcohol?

Como cristianos, ¿Cuál debería ser nuestra actitud para con el alcohol?

Sabemos que estamos en medio de una guerra entre el bien y el mal y unas de las peores armas que Satanás usa en nuestros días son la polémica y la desinformación porque a través de ellas introduce el error, mezclado con la verdad, para intentar hundir la iglesia (los hijos/as) de Dios.

Hay dos principios que nos rigen en cuanto a todo lo que hacemos o quisiéramos hacer. Quiero ponerlos por delante antes de terminar con este pensamiento.

  1. El cristiano debería ir en búsqueda de la perfección/santidad. 2 Corintios 5:17 – “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” El que es cristiano ya no vive para sí mismo o para los deseos carnales del viejo ser, sino para Cristo y debe anhelar hacer Su voluntad. ¿Qué voluntad? Mateo 5:48 – “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.”
     
  2. El cristiano debería estar dispuesto a privarse de todo aquello que pueda ser causa de tropiezo para otros. Romanos 14:21 – “Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite.”  Marcos 9:42 – “Cualquiera que haga tropezar a uno de estos pequeñitos que creen en mí, mejor le fuera si se le atase una piedra de molino al cuello, y se le arrojase en el mar.”

Es difícil creer como muchos cristianos abogan y promueven el consumo de alcohol.  Vivimos en una cultura de abuso y adicción. Gente conduciendo bajo la influencia de alcohol, adolecentes alcohólicos, abuso de menores por padres borrachos, abuso doméstico por el alcohol… Y los cristianos en vez de ser la  LUZ y SAL, quiere parecerse más y más al mundo justificando su copa.

¿Cómo lo justifican? Haciendo la siguiente pregunta: “¿Es un pecado consumir alcohol?” porque saben que la respuesta, si está basada en la Biblia, es “No”. La Biblia explícitamente no prohíbe el consumo del alcohol, con la excepción de algunos casos.

Sí es cierto que la Biblia no prohíbe el consumo de alcohol, pero nos dice lo suficiente como para tomar una decisión sabia y no hacerlo. Y de eso se trata esta meditación.  Debiéramos mejor preguntarnos: “¿Es sabio consumir alcohol?”.

En toda situación y circunstancia, sea la que sea, los cristianos deberían actuar con prudencia y altura, buscando ante todo la gloria del Señor y no la gratificación egoísta de sus propios deseos.  En vez de recordar lo que la Biblia no dice, mejor recuerden las advertencias Bíblicas en contra de no solamente el consumo de alcohol sino también de toda inmoderación.

Mateo 5:16 – “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”

1 Corintios 10:23-24 – “23 Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. 24 Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.”

¡Dios les bendiga!

Pastor Gabriel Mejías