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PADRES: PROCUREN LA SEGURIDAD DE LOS TELÉFONOS CELULARES
December 12, 2019, 1:27 PM

Padres: Antes de que vayan y decidan regalarle a su hijo/a un teléfono celular para Navidad, tómense un minuto para considerar estos consejos de seguridad importantes para teléfonos celulares.

 

Estudios recientes han encontrado que la edad promedio de la mayoría de los niños cuando reciben su primer teléfono es de 10 años. Sin embargo, se descubrió que el uso promedio de teléfonos inteligentes entre niños ha aumentado rápidamente desde 2012, y que la edad promedio en la que un niño recibe su primer teléfono continúa disminuyendo.

Independientemente de la edad de su hijo, hay preguntas importantes que usted debe hacerse y pasos que deben seguirse para proteger a su hijo/a.

 

¿Cómo sé si mi hijo/a está listo para un teléfono?

Muchos padres compran a su hijo/a su primer teléfono por razones de seguridad y como una forma de mantenerse en contacto con él/ella. Esta debería ser una de sus primeras preguntas:

¿Necesita mi hijo/a un teléfono para decirme dónde está?

Si su hijo/a toma transporte público hacia y desde la escuela, participa en muchas actividades después de la escuela o programas después de la escuela, entonces podría tener sentido proveerle un teléfono para que puedan mantenerse en contacto con usted y hacerle saber dónde están.

Una segunda pregunta que debe hacerse es:

¿Es mi hijo/a responsable y entiende los riesgos de dejar que otros usen su teléfono, dar información a extraños, etc.? Esta es una pregunta importante que debe hacerse porque si no siente que su hijo/a comprende los peligros y las preocupaciones de privacidad que conlleva tener un teléfono celular, es su trabajo educarlos.

Por último, pregúntese si su hijo/a podrá o no respetar los límites en el uso del teléfono celular y no usar su teléfono celular durante el tiempo de clase o familiar. Esta es un área donde usted debe liderar con el ejemplo y poner sus propios límites en el uso de su teléfono celular y otros dispositivos en el hogar. Al dejar a un lado el teléfono, está demostrando hábitos saludables que sus hijos pueden seguir.

 

¿Qué tipo de teléfono debo comprarle a mi hijo/a?

Una vez que haya decidido comprarle a su hijo/a su primer teléfono, pregúntese cómo lo usará. ¿Necesitan solo un teléfono simple para hacer llamadas y enviar mensajes de texto o necesitan algo con más capacidades? También ¿usarán el teléfono como reproductor de música, para jugar y ver videos? Si es así, podrían necesitar algo más complejo como un teléfono inteligente.

Si esta es laprimera pieza de tecnología que ellos van a usar, es mejor optar por algo simple. Los teléfonos inteligentes pueden ser muy costosos para comprar y muy costosos para reemplazar, sin mencionar una importante preocupación de privacidad. Mejor comience con un modelo económico, fácil de usar, solo de llamada y texto. De esta manera su hijo/a puede aprender los conceptos básicos del uso de un teléfono y cómo ser responsable con sus dispositivos electrónicos, sin que usted sienta demasiado dolor si termina perdiéndolo o rompiéndolo. A medida que su hijo/a crece y se vuelve más responsable, su teléfono puede actualizarse.

También hay muchos planes familiares de bajo costo que le ayudarán a enseñar a sus hijos a usar sus teléfonos de manera responsable, permitiéndole controlar con qué frecuencia los usan. Es importante investigar sobre los diferentes planes disponibles y elegir cuál es el mejor para sus hijos y su familia. Como regla general, es mejor comenzar con el teléfono y el plan más simples y baratos.

 

¿Cuáles son las formas de proteger a mi hijo/a?

El primer paso para proteger a su hijo/a es asegurándose de conocer los peligros que existen.

Si usted ha decidido darle a su hijo/a un teléfono simple con solo texto y capacidad de llamadas, asegúrese de que sepan:

  • Nunca compartir su número con extraños ni publicarlo en línea.
  • No permitir que otros usen su teléfono, especialmente extraños, pero tampoco sus amigos o compañeros de clase en la escuela.
  • No contestar llamadas que no estén en sus contactos. Usted debe configurar la lista de contactos de su hijo/a para que contenga el número de su casa, celular y trabajo, junto con los números de otros miembros de la familia y amigos de la familia confiables con los que puedan  comunicarse.

Antes de que su hijo obtenga un teléfono inteligente y un plan con datos, asegúrese de que comprenda cómo mantenerse seguro en línea y cómo proteger su reputación en línea. Si ha decidido darle a su hijo/a un teléfono inteligente asegúrese de que su hijo/a tenga en cuenta estos consejos cuando obtenga su teléfono inteligente:

  • Configurar y bloquear su teléfono con un código de seguridad. Es aconsejable que usted configure este código y sepa cuál es el código para que tenga acceso al teléfono de su hijo/a en cualquier momento. También asegure que la pantalla de su teléfono se bloquee rápidamente cuando no lo esté usando.
  • No permitir que otros usen su teléfono, especialmente extraños, pero tampoco sus amigos o compañeros de clase en la escuela.
  • No contestar llamadas que no estén en sus contactos. Usted debe configurar la lista de contactos de su hijo/a para que contenga el número de su casa, celular y trabajo, junto con los números de otros miembros de la familia y amigos confiables de la familia con los que puedan comunicarse. Verifique con su proveedor si proveen servicios que verifiquen números desconocidos.
  • Verificar la configuración de privacidad con frecuencia y asegúrese de no compartir datos innecesarios con las aplicaciones.
  • Habilitar el buscador de teléfonos o descargue una aplicación que le permitirá encontrar su teléfono en caso de pérdida o robo. Algunos teléfonos vienen con aplicaciones preinstaladas que permiten esto.  (Recomendado: Google Family Link)
  • Desactive la configuración de Bluetooth cuando no esté en uso y no se conecte a redes Wi-Fi no confiables.

Cualquiera que sea la marca de teléfono o proveedor, asegure su seguridad. La cantidad de información que se puede obtener si le roban o piratean su teléfono es asombrosa, y es importante que tome todas las precauciones posibles.

 

Cómo Mantenerse Seguro En Línea

A partir de 2015, el 92% de los adolescentes informaron que se conectan al internet al menos una vez al día. De ese 92%, hubo un 24% de adolescentes que dijeron que están en línea constantemente. En promedio, los niños de 8 a 18 años pasan 44.5 horas por semana frente a las pantallas.

 

¿Por qué es importante la seguridad en el Internet?

Con una exposición tan alta al Internet, es necesario enseñar a nuestros hijos a protegerse en línea. Ya sea de depredadores, ladrones de identidad, cyberbullies (acosadores cibernéticos) o simplemente material inapropiado. Es importante que los padres muestren a sus hijos cómo protegerse y evitar situaciones peligrosas.

Esta no es una tarea fácil: los niños de hoy nacen en la era digital y hay una gran cantidad de redes sociales y sitios de juegos que pueden ser difíciles de entender para los adultos. Facebook, Snapchat, Ask.fm, Kik, Whisper, Minecraft, Tumblr, Instagram, Pokémon GO, la lista sigue y sigue. Todos los días se lanzan nuevas aplicaciones y sitios de redes sociales.

Debido al cambiante panorama en línea y los riesgos que plantea, es importante mantener un diálogo abierto con sus hijos sobre su uso de Internet y cómo mantenerse a salvo protegiendo sus datos personales y no confiando en extraños.

 

¿Qué es el “Cyberbullying” (ciberacoso)?

Una de las mayores amenazas a las que se enfrentan los niños y adolescentes cuando se conectan es el acoso cibernético. Los padres a menudo no se dan cuenta de la gravedad del ciberacoso. Según un estudio de McAfee en 2014, el 87% de los adolescentes ha informado haber visto ciberacoso.

Otro estudio encontró que el 34% de los adolescentes informaron haber sido víctimas de acoso cibernético. Estos ataques pueden venir en muchas formas diferentes, pero todos tienen un hilo común en el sentido de que son digitales.

Las formas comunes de acoso cibernético son:

  • Compartir medios (fotos o videos) destinados a avergonzar a una persona y que son crueles en su intención, violentos o sexualmente explícitos.
  • Acoso repetitivo y amenazas físicas realizadas a través de las redes sociales, mensajes de texto o aplicaciones de mensajes.
  • La creación de perfiles de redes sociales falsos para solicitar información personal, o piratear perfiles de redes sociales para enviar mensajes falsos e hirientes.

El ciberacoso, a diferencia del acoso tradicional, puede ser implacable e ineludible.

Una vez que un video o una foto se publica en línea, se puede descargar y compartir miles y miles de veces, lo que hace imposible eliminarlo por completo de la existencia.

 

¿Cómo sé si mi hijo/a está en riesgo o es víctima de acoso cibernético?

Todos los niños corren el riesgo de ser acosados en línea. Lo mejor que puede hacer usted es estar atento a los cambios de comportamiento y escuchar a su hijo/a. Si de repente descubre que su adolescente no está pasando tiempo con sus amigos, parece deprimido o enojado, no quiere ir a la escuela, le está yendo mal en la escuela o está evitando su computadora o teléfono celular, comience una discusión sobre el ciberacoso y pregúnteles si están bien.

Es importante que las víctimas del acoso cibernético se sientan amadas y apoyadas en el hogar, y que sepan que no es su culpa que estén siendo atacadas. Las víctimas del acoso cibernético tienen muchas más probabilidades de consumir drogas y alcohol, hacerse daño e incluso contemplar o suicidarse.

Si usted sospecha y/o tiene muestras de acoso cibernético (o de cualquier índole) contacte las autoridades.

 

¿Cómo puedo proteger la reputación en línea de mi hijo/a?

Muchos adolescentes no se dan cuenta de la importancia de una reputación en línea. Todos éramos adolescentes en un momento dado, y sabemos que en esta etapa de nuestra vida no solemos tomar las mejores decisiones. La última parte del cerebro para madurar completamente es la parte que usamos para controlar nuestras emociones e impulsos, prestar atención y pensar lógicamente. ¡Esto no sucede hasta que llegamos a los 25 años!

Los adolescentes no tienen el control total de sus emociones y no piensan lógicamente el 100% del tiempo, por lo que necesitan la orientación de sus padres. Asegúrese de que su hijo adolescente comprenda las consecuencias de compartir información personal en las redes sociales, a través de mensajes de texto o aplicaciones de mensajes.

Según un estudio el 40% de los oficiales de admisión a la universidad revisan los perfiles de los solicitantes en Facebook y otras redes sociales, como Twitter, al decidir si los aceptan o no como futuros estudiantes. No solo publicar contenido inapropiado en las redes sociales puede afectar sus vidas sociales, sino que también puede afectar negativamente su educación futura y su carrera profesional.

Como primer paso, los padres deben realizar una búsqueda rápida del nombre de su hijo/a en los motores de búsqueda, como Google y Bing. Asegúrese de buscar cualquier apodo que pueda tener su hijo/a e incluya la ciudad donde vive. Esto le dará resultados más refinados y precisos. 

Si encuentra contenido preocupante, acérquese a su hijo/a de una manera tranquila y sin prejuicios. Asegúrese de que entiendan por qué no deberían compartir algunas cosas y trabaje con ellos para eliminar cualquier contenido inapropiado y mejorar su configuración de privacidad. Aliéntelos a pensar antes de publicar, compartir o dar me gusta a algo.

Incluso enviar mensajes privados puede tener consecuencias negativas. Cualquier cosa que haga en línea puede dejar una huella digital que se puede capturar en una captura de pantalla y compartir, además de que no siempre sabe quién está al otro lado de la pantalla. Disuada a su hijo/a de enviar cosas que no quisieran que otros sepan o vean también a través de mensajes privados.

Hay varias otras formas en que puede ayudar a su hijo/a a proteger su reputación en línea:

  • Si usted toma la decisión de permitirle a su hijo/a adolescente usar medios sociales, cree su propia cuenta en esos sitios de redes sociales que ellos están usando como: Facebook, Twitter, Instagram y Snapchat, y solicite ser amigo/a de su hijo/a. Es posible que tengan varias cuentas, pero esto aún le permitirá ver parte del contenido que ellos publican y que otros publican sobre ellos. Además, le dará una mejor comprensión de la plataforma específica de redes sociales y cómo funciona.
  • Repase todas las configuraciones de privacidad en sus cuentas de redes sociales con ellos. Aliéntelos a que solo sean amigos de personas que conocen y en las que confían y que solo compartan publicaciones con sus amigos y no públicamente.
  • En algunos sitios de redes sociales puede tomar el control de la información que la gente le etiqueta. A veces puede no ser su hijo/a quien está publicando cosas inapropiadas, sino uno de sus amigos que lo está haciendo y lo está etiquetando. Al cambiar esta configuración, podrán controlar su perfil y la información que se puede ver.
  • Lidere con el ejemplo, es decir, como padre, no use malas palabras en las redes sociales ni publique imágenes que no le gustaría que su hijo/a publique. Evite discutir en las redes sociales y nunca hostigue a alguien en línea.

Siguiendo estos consejos, podrá ayudar a su hijo/a a mantener una buena reputación en línea que lo ayudará en el futuro.

 

¿Son peligrosos los juegos en línea?

Muchos adolescentes ahora juegan juegos en línea y móviles como un medio de entretenimiento y una forma de socializar con los demás. Un 84% de los adolescentes varones en los Estados Unidos juegan videojuegos en una consola, computadora o teléfono inteligente. Los adolescentes juegan videojuegos en línea con sus amigos (89%), con personas de las que solo son amigos en línea (54%) y con personas en línea de las que no son amigos (52%).

Debido al hecho de que a menudo un jugador no conoce con quién está jugando en línea, se deben tomar precauciones adicionales.

 

Cómo Reducir la Dependencia Digital

Es importante poner límites a la cantidad de tiempo de pantalla que sus hijos gastan todos los días. Una buena manera de hacerlo es dar un ejemplo positivo usted mismo y seguir algunas de las mismas reglas que ha establecido para sus hijos.

Algunas formas fáciles de reducir el tiempo de pantalla son:

  • Cree una regla de no teléfonos / no TV / no tabletas / no videojuegos durante la cena.
  • Tenga una noche de juegos familiares o practiquen un pasatiempo compartido juntos al menos una vez por semana.
  • Anime a sus hijos a participar en deportes después de la escuela o alguna forma de ejercicio al aire libre.
  • Tenga un toque de queda tecnológico y no use teléfonos celulares, televisores, computadoras o tabletas después de esa hora. Para hacer cumplir mejor esta regla, puede configurar una estación de carga que esté fuera de las habitaciones. Los teléfonos inteligentes y las tabletas pueden dejarse cargar durante la noche en esta área.
  • Use aplicaciones, como Google Family Link, para establecer límites de uso de dispositivos electrónicos.
  • Use un despertador analógico en lugar de su teléfono.
  • No tenga televisores ni computadoras ni celulares ni tabletas en las habitaciones.

Hay muchas maneras diferentes en que usted puede ayudar a sus hijos a reducir el tiempo de pantalla, incluso puede incorporarlos a la conversación y ser creativos. Descubra cuáles son sus intereses y cómo puede ayudarlos a perseguirlos.

 

Consejos de Seguridad en Redes Sociales y los Peligros del Sexting

Más del 90% de los adolescentes estadounidenses informan que se conectan en línea al menos una vez al día. Gran parte de su tiempo en línea está dominado por las redes sociales: el 71% de los jóvenes de 13 a 17 años tiene una cuenta de Facebook, el 52% tiene una cuenta de Instagram, el 41% tiene una cuenta de Snapchat, el 33% una cuenta de Twitter, el 33% una cuenta de Google+ , 24% una cuenta de Vine y 14% una cuenta de Tumblr.

Es probable que su hijo/a esté utilizando múltiples plataformas de redes sociales y podría compartir información personal en algunos de esos sitios. Cuando se trata de niños y niñas, las niñas son mucho más activas en las redes sociales que los niños. Los niños centran más su atención en los videojuegos, mientras que las niñas parecen sentirse atraídas por las plataformas de redes sociales visuales, como Instagram y Snapchat.

Tenga conversaciones abiertas con su hijo/a sobre las redes sociales, discuta cosas como:

  • Configuraciones de privacidad y cómo mejorarlas. Cada sitio de redes sociales tiene configuraciones de privacidad que puede fortalecer, asegúrese de que el perfil de su hijo no sea público y que solo los amigos puedan ver las cosas que publican.
  • Lo que están publicando. Una vez que algo está publicado en línea, puede permanecer ahí para siempre. Se puede descargar, se pueden tomar capturas de pantalla y se puede compartir millones de veces. Discuta cosas que son inapropiadas para publicar y cómo publicarlas podría afectarlas en el futuro (incluyendo el riesgo de encarcelamiento).
  • No publicar detalles personales. Puede haber un área en su perfil de redes sociales para incluir su número de teléfono y correo electrónico personal, esto no significa que se tiene que incluir. Publicar datos personales en las redes sociales puede aumentar el riesgo de robo de identidad y hacerte vulnerable a los ciberdelincuentes.
  • Cómo crear nombres de usuario no identificables y contraseñas complejas. Las cuentas de redes sociales se pueden hackear fácilmente, por lo tanto, es importante crear contraseñas que no se adivinen fácilmente.

 

Los peligros de "sexting"

"Sexting", es decir, enviar una imagen o video comprometedor/inapropiado a otra persona, es una mala y peligrosa idea independientemente de la edad o sexo. Una vez que envía dicha imagen a alguien, no tiene control sobre ella.

Sexting nunca es una buena idea.

Una vez que se envía un mensaje de “sexto”, adquiere vida propia y no hay forma de controlar lo que la persona que lo recibió hará con él. Podrían reenviar una imagen que su hijo/a envió en un mensaje de texto a sus amigos, podrían publicarla en las redes sociales u otros lugares en línea como una forma de venganza.

Los menores que “sextean” se encuentran en una situación particularmente mala, ya que la posesión de una imagen sexual explícita de un menor de edad es un delito y el envío de una imagen sexual explícita de un menor es un delito. Si una niña de 15 años envía una foto sexualmente explícita a su novio de 15 años, técnicamente los dos han cometido dos delitos graves y él ha cometido un delito grave por estar en posesión de la foto.

Si la pareja fuera procesada por las autoridades, de seguro irán a la cárcel y serían delincuentes sexuales registrados. Si la foto de alguna manera fue compartida y publicada en línea, entonces los dos podrían enfrentar aún más severas sanciones. Además, debido a que los teléfonos celulares de los adolescentes generalmente están bajo el nombre y el contrato de sus padres, en este tipo de casos se pueden presentar cargos y demandas civiles contra los padres.

Si su hijo adolescente alguna vez recibe una imagen sexualmente explícita de alguien que conoce o un compañero de clase que otro amigo le envió, dígale que lo elimine de inmediato. Si hay una investigación, pueden informar que sí, sí recibieron una foto o un video, pero lo eliminaron inmediatamente. Lo más probable es que la imagen se comparta sin el consentimiento de la persona que la envió originalmente o que está en ella. Al eliminar la imagen, su hijo/a evita que se propague en su nombre y se elimina de cometer actos criminales. Para obtener más recursos sobre cómo manejar y analizar el sexting, Cyberbullying.org tiene excelentes recursos.

Una foto sexualmente explícita, incluso cuando se tomó hace años, siempre puede encontrar su camino en línea. Por esta razón, es mejor no participar en ninguna forma de sexting

El sexting puede ser una forma de acoso cibernético. La mejor manera de protegerse de la pesadilla potencial de que se filtren fotos o videos sexuales sin su consentimiento o conocimiento, es no tomar fotos y videos sexuales.

Si fotos explícitas se han tomado por otros de sus hijos, tome capturas de pantalla de las imágenes y videos que se publicaron sin su consentimiento antes de que se eliminen. Estas capturas de pantalla se pueden usar como evidencia al presentar un informe ante las autoridades locales.

La forma más importante en la que usted puede ayudar a su hijo/a es haciéndolo/a sentir seguro/a al acercarse a usted sobre el tema del sexting, el ciberacoso y la sextorción.

 

Los Mejores Recursos de Seguridad

  

Aunque existen muchas aplicaciones que le pueden ser útiles para cuidar a sus hijos en línea y con el uso de teléfonos, el mejor recurso de seguridad no es una aplicación, es un diálogo. El mejor recurso de seguridad de las redes sociales es tener un diálogo saludable con sus hijos.

Desafortunadamente, ya no podemos confiar en una aplicación o en una herramienta que rastree a sus hijos, o que mantenga a sus hijos alejados de todo lo electrónico, o que ignoren el Internet. Use sus actividades en línea para comenzar una discusión saludable alrededor de la mesa o en el carro de camino a casa o hacia donde sea que vayan.  Haga que sus hijos sean expertos y pídales que le enseñen a usted cómo usar su teléfono.

Nos guste o no, esta es la primera generación de niños que usan teléfonos inteligentes.

Ayude a sus hijos a comprender los peligros de tener un teléfono. Las aplicaciones de bloques secundarios son indudablemente útiles, pero no pueden capturar todo; y la mayoría de los adolescentes expertos en tecnología saben cómo evitarlos y cómo deshabilitarlos. Además, si bien proporcionan una manera fácil de mantener a sus hijos seguros, estas aplicaciones pueden fomentar un enfoque perezoso y negligente de parte de los padres.

Siéntese con sus hijos, hable con ellos regularmente sobre por qué no pueden ver ciertas cosas y usar ciertas aplicaciones. Esto les ayudará a comprender y apreciar los peligros.

Para ayudar a controlar el tiempo de pantalla de su hijo/a, descargue una aplicación que limite su uso en línea. Deshabilitará su dispositivo cuando se acabe el tiempo. También puede bloquear sitios web que no desea que estén disponibles para sus hijos. Los padres deben tener las contraseñas de cada dispositivo y cambiarlas regularmente, incluso a diario si es posible. Solo permita a sus hijos la contraseña una vez que los quehaceres y la tarea estén completas.

Finalmente, modele el comportamiento que espera de sus hijos.

Es importante que los padres modelen el comportamiento que esperan de sus hijos. Si los niños ven a los padres en sus teléfonos o tabletas todo el tiempo, esperarán poder hacerlo también.


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