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LA GRAN TRIBULACIÓN
January 10, 2020, 8:53 AM

Jesús dijo que los creyentes son «la sal de la tierra» y «la luz del mundo» (Mateo 5:13-14). ¿Qué ocurriría si esa «sal» y esa «luz» fueran quitadas de la tierra?

El día vendrá cuando los creyentes serán arrebatados de este mundo. Al aparecer Cristo en el aire, los santos muertos serán resucitados y los santos que viven serán transformados para ir todos a encontrar al Salvador (1 Tesalonicenses 4:11-17). Al mismo tiempo, el ministerio del Espíritu Santo se cambiará. El Espíritu ha ejercido una influencia de restricción contra el pecado, pero cuando Él sea quitado, el pecado correrá sin rienda ni restricción alguna (2 Tesalonicenses 2:6-10). La ausencia de la influencia santa de los hijos de Dios y de la obra restringente del Espíritu de Dios ocasionará que el pecado se manifieste como nunca jamás.

Tres años y medio después del arrebatamiento, vendrá al mundo un tiempo tan horrible que sólo puede ser descrito con el nombre de «la gran tribulación». Será una época de calamidades para las naciones y de sufrimiento para los individuos.

 

El asombro del hombre

El arrebatamiento de los santos no será el fin del mundo. Los incrédulos que estén muertos durante el arrebatamiento permanecerán en sus tumbas por mil años más (Apocalipsis 20:5). Los incrédulos que vivan en el tiempo del arrebatamiento seguirán viviendo en la tierra. Familias quedarán divididas, empleados no se presentarán a trabajar y los gobiernos se verán imposibilitados. Los santos se habrán ido y los incrédulos se habrán quedado, sin tener éstos una explicación de lo ocurrido sino sólo la que encuentren en la Biblia.

El arrebatamiento de los santos se llevará a cabo en todo el mundo en el mismo momento. Ocurrirá cuando en algunos lugares la gente se halle durmiendo y en otras partes se halle trabajando (Lucas 17:34-36). ¡Qué glorioso será para aquellos que sean llevados! ¿Qué seria será la situación para aquellos que sean dejados? Unos se gozarán y otros se preguntarán: «¿Qué ha pasado?».

Los que se hayan quedado se encontrarán en una situación desesperante. Oyeron el evangelio y lo rechazaron; no habrá otra oportunidad para ellos. Dios habló, y ellos no le hicieron caso; será demasiado tarde para que llamen a Dios (Proverbios 1:24-29).

Apocalipsis 7 habla de un gran número de personas (144 mil) que serán salvadas durante el período de la tribulación; sin embargo, no hay ninguna indicación de que habrá una segunda oportunidad para aquellos que rechazaron a Jesucristo. ¿Qué les sucederá a éstos? 2 Tesalonicenses 2:11-12 da esta verdad solemne: «Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia». ¡Qué futuro más trágico les espera a aquellos que se queden cuando los santos de Dios vayan a recibir al Señor en el aire!

 

El juicio de Dios

De generación en generación los incrédulos han tratado de vivir como si Dios no existiera. En el período que habrá entre la venida de Jesucristo en el aire y Su regreso a la tierra (unos siete años), la humanidad descubrirá lo que es vivir sin el gobierno de Dios.

Los humanos sufrirán mucho durante ese tiempo: «Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento... Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra» (Sofonías 1:15, 17-18).

¿Cómo será esta época terrible? Apocalipsis 6:1-8 nos da un cuadro parcial de él. Veámoslo:

  1. Se levantará un gobernante cuya autoridad será irresistible. Saldrá y sujetará a las naciones a su dominio (Apocalipsis 6:1-2).
  2. La paz será quitada de la tierra y el asesinato será algo incontrolable (Apocalipsis 6:4).
  3. Las necesidades de la vida serán vendidas a precios tan altos que el salario de uno no bastará para alimentar a una persona (Apocalipsis 6:6).
  4. La Muerte saldrá y el Hades le seguirá. La Muerte se encargará del cuerpo y el Hades del espíritu, en un período en que una cuarta parte de la población morirá por la violencia, el hambre, las plagas y los animales salvajes (Apocalipsis 6:8).

Esto no es todo. Otros terribles castigos ocurrirán a causa del rechazo del Hijo de Dios:

  1. Caerán «granizo y fuego mezclados con sangre», consumiendo «la tercera parte de los árboles» y «toda la hierba verde» (Apocalipsis 8:7).
  2. Una plaga vendrá sobre el mar, haciendo que sean destruidas «la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves» (Apocalipsis 8:8-9).
  3. Una contaminación vendrá «sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas» haciendo que éstas sean amargas (Apocalipsis 8:10-11).
  4. En Apocalipsis 9:1-11, leemos que habrá una plaga de insectos que atormentarán a la gente. «Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos» (Apocalipsis 9:6).
  5. Un gran ejército surgirá del oriente (del este de Asia) y, viajando hacia el oeste, matará a la tercera parte de los habitantes (Apocalipsis 9:13-19).

¡Qué juicio tan horrendo será! Esto todavía no es el juicio final de Dios. Según Apocalipsis 16, vendrán úlceras pestilentes sobre los humanos; habrá terremotos que moverán las montañas e islas de sus lugares; el sol se oscurecerá; la luna se verá como sangre; las estrellas caerán de su lugar.

¡Ay de aquellos que estén bajo el juicio de Dios en aquel día espantoso!

 

El partidario de Satanás

En medio de dichos eventos, el anticristo se dejará conocer. Se trata de un hombre llamado anticristo porque es todo lo contrario a lo que Jesucristo fue. En todo, será el adversario demoniaco de nuestro Señor. No se sabe quién será esta persona. Es evidente que no será revelado sino hasta después del arrebatamiento de los santos, por lo tanto, es imposible decir que cierto hombre que vive hoy será el anticristo. 

Los creyentes estarán en el cielo con Cristo en el momento en que el anticristo sea revelado. ¡Ay de aquellos que entonces estén sobre la tierra! 

¿Por qué irá la gente a prestarle atención al anticristo? Serán engañados por Satanás, puesto que el ministerio del Espíritu Santo habrá cambiado. Además, el  anticristo aparecerá como un genio que tiene las soluciones a los problemas mundiales en aquel entonces. El decaimiento moral de la gente será tan bajo que aceptará como su líder a cualquiera que diga que tiene las soluciones del momento.

El anticristo dirigirá un sistema de gobierno mundial en el cual todas las naciones estarán bajo su dictadura cruel. El mundo entero estará bajo un solo sistema político, económico y religioso. Por eso será fácil que el anticristo requiera que la gente adore su imagen en Jerusalén y reciba la marca de la bestia para poder comprar y vender. Grandes multitudes morirán despiadadamente por no obedecer a sus órdenes.

Los judíos tendrán una gran parte en el reino del anticristo, pues éste entrará en un pacto con ellos. El anticristo ayudará a los judíos a reconstruir el templo en Jerusalén. Tres años y medio después, el anticristo se presentará como Dios y exigirá homenaje divino. Aquellos que no adoran su imagen serán matados. Como los judíos todavía tendrán un grupo pequeño de judíos ortodoxos fieles a su religión, muchos rehusarán adorar al anticristo. Una persecución severa caerá sobre aquellos.

La Biblia nos dice que unos cuantos judíos predicarán el evangelio del reino de Dios. Por la gracia y la misericordia divina, el ángel del Señor sellará a 144,000 judíos (12,000 de cada una de las doce tribus). Este número (o tal vez aun más) serán salvos durante la gran tribulación. Dios enviará a dos testigos: uno con el espíritu y el poder de Elías y el otro con el espíritu y el poder de Moisés. Estos dos proclamarán la verdad de Dios durante ese período. El anticristo causará que sean matados. Sus cuerpos permanecerán por días en las calles de Jerusalén; luego Dios los resucitará y se los llevará.

La tribulación terminará con la gran batalla de Armagedón. Allí el anticristo intentará pelear contra Dios, uniendo los ejércitos de todas las naciones. En el instante en que Jesucristo regrese a la tierra con Sus santos glorificados, el anticristo y todos sus seguidores serán derrotados. El anticristo y el falso profeta serán sentenciados al infierno. Entonces Cristo reinará con justicia sobre la tierra por mil años.

Durante el período de la gran tribulación sobre la tierra, los santos estarán en el cielo con Cristo.

Usted puede tener la seguridad de que irá con Jesús si ha confiado en Él como su Salvador personal. Es muy triste el pensar en el sufrimiento y la angustia que vendrán sobre la raza humana en esos últimos días.

¿Tiene usted parientes y amigos que no conocen a Jesucristo como Salvador personal?

Hay algo que puede hacer. Puede compartir su fe en Cristo con todas las personas que conoce y que están a su alcance, y así prevenirlos antes de que sea muy tarde. ¡Sea un testigo fiel! ¡La venida de Cristo se acerca! «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.…Ya os lo he dicho antes» (Mateo 24:21-22, 25).


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