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February 10, 2020, 10:06 AM

EL DESTINO FINAL DE NUESTRO ADVERSARIO



Están esparcidas y son pocas las referencias bíblicas acerca de Satanás, pero lo que hay provee la información necesaria sobre su naturaleza, su historia, sus obras y su destino final. ¿Por qué hay tan poca información sobre el diablo? Esto se debe a que los escritores de la Biblia tenían el propósito primordial de presentar a Dios y hablaron de Satanás sólo en una forma secundaria.

La figura maligna del adversario aparece en las Escrituras como un contraste a la luz que la naturaleza y la actividad redentora de Dios arrojan en ella. Al saber más acerca de la doctrina de Dios, uno llega a entender mejor la doctrina tocante al diablo. La revelación de Satanás como «el dios de este siglo» (2 Corintios 4:4) se reserva al Nuevo Testamento, en donde Dios se revela más claramente en la Persona de Jesucristo.

La Biblia no deja duda alguna sobre la existencia de un diablo personal. Su existencia es afirmada; su naturaleza es descrita; su obra es identificada; su reino es señalado; sus agentes son reconocidos; su fin es declarado. El diablo y sus demonios son tan reales como los ángeles.

 

¿Quién es el diablo?

El diablo (llamado también por el nombre Satanás) fue creado por Dios y es una criatura sobrehumana, personal, mala y de poder mundial. Es representado en las Escrituras como el adversario de Dios y los humanos. La palabra Satanás significa principalmente: adversario o enemigo. El término se usa en el Antiguo Testamento para comunicar: la obstrucción en la senda de un hombre (Números 22:22, 32), el enemigo en la guerra (1 Samuel 29:4), el acusador en una corte (Salmo 109:6-7) y el plan de un adversario en general (Salmo 38:20). Su nombre, entonces, indica su naturaleza. Satanás es el adversario, el enemigo de Dios y del ser humano.

Al diablo se le aplican muchos nombres en la Biblia. Sus nombres son principalmente títulos descriptivos: tentador (Mateo 4:3); Beelzebú (Mateo 12:24); enemigo (Mateo 13:39); el malo (Mateo 13:19-38); Belial (2 Corintios 6:15); adversario (1 Pedro 5:8); engañador (Apocalipsis 12:9); padre de mentiras (Juan 8:44) y pecador (1 Juan 3:8). En la mayoría de los pasajes, es llamado Satanás o el diablo.

El diablo no fue creado malo. Formaba parte de las huestes angelicales de Dios. Era un súper-ángel que supervisaba a otros ángeles. Tal era su supremacía en belleza, fuerza y sabiduría que era llamado Lucero. Era «el querubín grande». Su ministerio consistía en ser el «protector» del mismo trono de Dios (Ezequiel 28:11-19). Lucero se hizo malo por un acto de su propia voluntad. El ángel brillante, debido a su arrogancia, intentó usurpar el mismo trono de su Creador (Isaías 14:12-17). Ya no quiso sujetarse más a Jehová. Lleno de orgullo, levantó una rebelión entre las huestes angelicales en contra de Dios. Creado completamente puro, se volvió malo porque así lo escogió. Esta es la razón por la cual el diablo tendrá un juicio final. El pecado de Lucero contra Dios fue tan terrible que merece el peor castigo posible.

 

¿Qué hace el diablo?

Las obras del diablo son múltiples y malévolas. Repasemos el Nuevo Testamento para ver algunas de sus obras: Satanás impidió que Simón Pedro viera el significado espiritual de la cruz y la resurrección (Mateo 16:21-23). Tentó a Jesucristo, intentando hacerlo pecar y así impedir que fuera el Salvador (Mateo 4:1-11). Tentó a Judas para que traicionara a Jesús (Lucas 22:3; Juan 13:27). Provocó a Ananías a mentir a sus hermanos en la fe y a Dios (Hechos 5:3). Produce pasiones ilícitas (1 Corintios 7:5). Cierra el corazón de los humanos al mensaje del evangelio (Marcos 4:15; 2 Corintios 4:3-4). Maliciosamente obstruye el ministerio cristiano (1 Tesalonicenses 2:18). Es el eterno e incurable enemigo de la luz espiritual (Hechos 26:18), aunque se hace pasar por un ángel de luz (2 Corintios 11:14). El diablo desea y hace lo que más lastima a nosotros y lo que Dios más detesta.

¿Cuál es el motivo de las obras malvadas del diablo? Satanás odia a Dios y a nosotros los humanos porque fuimos creados a la imagen de Dios. Uno puede pensar que hace alianza con Satanás para su propio beneficio, pero piensa así debido al poder engañador del diablo. El agente de Satanás es siempre su víctima. El diablo es fundamentalmente mentiroso y todo su reino está construido sobre mentiras y engaños. Comúnmente los instrumentos de Satanás incluyen a agentes humanos, pero estos no son agentes libres; son controlados por la maldad sobrenatural del diablo. El propósito de Satanás es destruir a los humanos y estropear el plan de Dios para la creación y la salvación.

 

¿Cuál es el destino final del diablo?

El imperio de Satanás tuvo un principio y tendrá un final definido y permanente. El diablo es el enemigo de Dios, pero también es criatura de Dios. Existe por la voluntad permisiva de Dios. No es más independiente de Dios que los hombres ni puede desafiar el poder de Dios más que los hombres.

La Biblia en ninguna manera enseña que hay dos dioses, uno supremamente bueno y otro supremamente malo. Hay sólo un Dios quien es soberano sobre el universo. La soberanía de Dios garantiza la derrota del diablo. La Biblia dice lo siguiente de Cristo: «Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia. Porque preciso es que él reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies» (1 Corintios 15:24-25).

Desde el principio de la revelación divina, Dios anunció cómo terminará el conflicto entre el bien y el mal. La serpiente heriría el calcañar de la simiente de la mujer, y la simiente de la mujer heriría la cabeza de la serpiente (Génesis 3:15). La profecía está clara: Cristo herirá la cabeza del diablo y lo derrotará. El destino del diablo se basa en la victoria de Jesucristo, que fue asegurada en Su muerte y Su resurrección. Jesús, el Vencedor, dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo» (Lucas 10:18). Por medio de Jesucristo, la derrota del diablo se efectuó.

El «príncipe de este mundo» ya ha sido juzgado (Juan 16:11), sólo falta su sentencia. Cristo tomó para Sí la naturaleza humana «para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo» (Hebreos 2:14). Tan segura es la victoria final que el apóstol Juan escribió a los creyentes: «Os escribo…porque habéis vencido al maligno» (1 Juan 2:13). «…Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo» (1 Juan 3:8). La derrota del diablo fue profetizada en el Edén (Génesis 3:15) y consumada en la cruz (Hebreos 2:14). Algún día será realizado Apocalipsis 20:1-10.

El derrocamiento final del diablo será muy sencillo. Dios enviará a un solo ángel (no una multitud de ángeles) para atarlo y lanzarlo al abismo hasta que se cumplan los mil años (Apocalipsis 20:1-3).

Después de los mil años, él será libertado por un corto tiempo. Al ser desatado, engañará a las naciones sobre la tierra. Los mil años de prisión en el abismo no lo cambiarán; todavía tendrá su naturaleza malvada y su propósito perverso. Causará una gran rebelión contra los santos y Dios. Entonces, el Dios Todopoderoso mostrará Su poder soberano sobre el diablo una vez más. Hará descender fuego del cielo y consumirá a las fuerzas satánicas. ¡Esto será el final de las actividades del diablo sobre la tierra para siempre!

El destino final del diablo será la muerte eterna. ¡Su destino será horrible! Así se describe: «…el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos» (Apocalipsis 20:10).

El diablo existe. Hay que tomar muy en serio las enseñanzas bíblicas acerca de él. Es el «adversario» de todo creyente (1 Pedro 5:8) y, por lo tanto, hay que vigilar constantemente. Satanás está lleno de «gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo» (Apocalipsis 12:12). Cristo ha dejado muy claro que el propósito esencial del diablo es: «hurtar y matar y destruir…» mientras que el propósito de Cristo es dar vida abundante a todo el que cree (Juan 10:10).

Un hombre malvado en el infierno lloró, pidiendo que un mensajero fuera enviado a sus hermanos para que ellos no fueran a ese lugar (Lucas 16:27-28). El diablo malvado, sabiendo que irá al infierno, quiere llevar a todas las personas posibles con él, para que también sufran y mueran eternamente.

El diablo hará grandes promesas, pero nunca cumple lo que dice. Recuerde: Es un hecho que el diablo está destinado a morir en el lago de fuego. Sus hijos (los que no han aceptado al Señor Jesucristo, por la fe, como Salvador personal) pasarán la eternidad separados de Dios en ese lugar terrible de tormento.

¡Hay unas noticias buenísimas! Por medio de la fe (un acto de su voluntad), usted puede confiar en el Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, como su Salvador personal de la paga del pecado. Su fe en Él lo librará del reino de la oscuridad y lo trasladará al reino de Dios. ¡Esté seguro hoy de que usted es salvo!

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January 29, 2020, 10:00 AM

LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO



Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. (Mateo 24:27)

 


La Revelación de Jesucristo

El regreso de Jesucristo a la tierra ocurrirá en dos fases: el arrebatamiento y la revelación. El arrebatamiento acontecerá cuando los santos, vivos y muertos, sean arrebatados de la tierra para ir a recibir al Señor Jesús en el aire. Por siete años ellos estarán con el Señor; recibirán sus recompensas ante el tribunal de Cristo y participarán en las bodas del Cordero. La primera fase de la venida de Cristo ocurrirá inadvertidamente «como ladrón en la noche» (2 Pedro 3:10). Puede suceder en cualquier momento de cualquier día.

La revelación ocurrirá cuando Cristo venga a la tierra con Sus santos, al final de los siete años ya mencionados. Esta venida victoriosa será una manifestación pública y universal que pondrá fin a la tribulación. En ella se instituirá el reinado de perfecta paz y justicia sobre toda la tierra.

 

La Angustia en la Tierra

Por generaciones los seres humanos han intentado vivir sin Dios. Lo han ignorado, rechazado y aun blasfemado. Jesucristo, en la primera fase de Su segunda venida, arrebatará del mundo a los creyentes y cambiará el ministerio restringente del Espíritu Santo, permitiendo que el pecado corra desenfrenadamente. El resultado será la consternación (tribulación) y la destrucción mundial.

El período de la tribulación vendrá a su fin cuando toda la tierra se halle amenazada con calamidad. Dios ha dado el aviso diciendo: «Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento» (Sofonías 1:15).

Repase el capítulo 6 de Apocalipsis en adelante y observe los detalles de lo que acontecerá. El mundo será quebrantado por la guerra, el hambre, la inflación extrema de precios, la pestilencia, las plagas, los terremotos, la contaminación del agua, la destrucción de la vegetación, la muerte de los animales y el inmenso sufrimiento de parte de los humanos.

La angustia, el desmayo y el miedo abrumarán a las naciones. La confusión será tal que la gente no sabrá qué dirección tomar. El pánico llenará los corazones. Parecerá como si los mismos poderes del cielo tuvieran convulsiones. No habrá ninguna esperanza, sino sólo el temor.

 

Las Señales en el Cielo

«E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo…» (Mateo 24:29-30).

¡Los hombres pierden tanto al ignorar las Sagradas Escrituras! Aquellos que estén en la tierra durante el tiempo de la tribulación verán los acontecimientos mencionados arriba. El sol, la luna y las estrellas serán cambiados y las fuerzas de los cielos se estremecerán. Si la gente conociera entonces la Biblia, sabría que los acontecimientos anuncian la segunda venida de Jesucristo.

La señal sobresaliente será la del Hijo del Hombre (Mateo 24:30). Dios no nos dice en la Biblia cómo será esa señal, pero sí será una de poder y esplendor majestuoso. ¿Cuándo será Su venida? La Biblia dice: «… inmediatamente después de la tribulación…» (Mateo 24:29). Su revelación dará fin a la tribulación con la derrota de las fuerzas del mal y el rescate de Su pueblo escogido (los judíos) quienes estarán a punto de ser aniquilados.

¿Cuál será la reacción de las naciones a Su venida? Estarán llenas de angustia y pena. Jesús dijo: «Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria» (Mateo 24:30).

El testimonio de Juan concuerda: «He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén» (Apocalipsis 1:7).

¿Por qué los hombres no le darán la bienvenida al Señor, para que los alivie de su aflicción? ¡Porque no son salvos! Ningún inconverso podrá disfrutar de la segunda venida de Jesucristo.

 

La Llegada de Cristo

Nadie puede describir lo majestuoso de la aparición del Hijo de Dios cuando vuelva a la tierra. Aun si fuera posible expresarlo con palabras, sobrepasaría la capacidad del humano para comprenderlo. Dios lo expresó como en un cuadro, a fin de que tuviéramos una idea de lo glorioso y trascendental que será el evento. Analicemos el cuadro que el apóstol Juan vio, en detalle:

La manera en que vendrá: En el cuadro vemos primero a Jesucristo descendiendo del cielo en un caballo blanco, seguido por los ejércitos celestiales vestidos de blanco. Este regreso es con victoria y majestad. ¡Qué contraste tan grande habrá entre Su entrada humilde a Jerusalén en un asno y Su llegada en un gran caballo blanco de victoria, para someter a toda la tierra bajo Su gobierno! Los ejércitos que van tras Él serán compuestos de los hijos redimidos y glorificados de Dios.

Su propósito: En Su revelación, Cristo vendrá a juzgar y pelear (Apocalipsis 19:11). Para entonces el pecado habrá corrido sin freno alguno por toda la tierra, y Jesucristo juzgará el pecado a fin de establecer Su propio reino de justicia. Su lucha será contra aquellos que estén entregados al mal. La Biblia dice: «Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder» (2 Tesalonicenses 1:6-9).

El arma que el Señor usará, según Apocalipsis 19:15, será una «espada aguda» que sale de Su boca para herir a las naciones. Lo cual quiere decir que Sus palabras tendrán tal poder que al hablar todo será cumplido. Los enemigos levantarán sus armas, pero el Señor cancelará su poder y los destruirá con Su palabra: «…herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío» (Isaías 11:4).

Su apariencia: Juan dijo que los ojos de Cristo eran «como llama de fuego» (Apocalipsis 19:12). Esto da a entender el poder indagador de Su mirada. La Biblia advierte de que no hay nada escondido de los ojos del Señor.

También reportó Juan que Su ropa estaba «teñida en sangre» (Apocalipsis 19:13). Algunos opinan que esta es la sangre que Cristo vertió en el Calvario, pero otros creen que se trata de la sangre que será derramada en la gran batalla que seguirá. Se prefiere la segunda creencia en vista de lo dicho en Isaías 63:3, que dice: «He pisado yo solo el lagar, y de los pueblos nadie había conmigo; los pisé con mi ira, y los hollé con mi furor; y su sangre salpicó mis vestidos, y manché todas mis ropas». Juan escribió: «Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios» (Apocalipsis 14:20).

Su autoridad: Juan vio «muchas diademas» (Apocalipsis 19:12) sobre la cabeza  del Cristo victorioso. Las diademas (coronas) son símbolos de victoria y autoridad. El Señor tiene muchas diademas porque regresa como: «REY DE REYES…» (Apocalipsis 19:16). Jesucristo será el Rey de todas las naciones de la tierra, judíos y gentiles. Su autoridad será absoluta, y guiará a las naciones con «vara de hierro» (Apocalipsis 19:15).

Sus ejércitos celestiales: El Señor regresará triunfante, seguido por los ejércitos celestiales. Estos ejércitos consistirán en todos los creyentes, los santos de Dios que por medio de la fe en el Señor Jesucristo han sido lavados en la sangre del Cordero de Dios. Sus vestidos, por lo tanto, serán blancos. Cada miembro del ejército del Señor ya habrá sido juzgado ante el tribunal de Cristo y habrá sido asignado a su sitio de autoridad en el reino milenario. Los creyentes presenciarán la victoria sobre las fuerzas del mal y tendrán parte en el gobierno del mundo por mil años.

Su nombre: El Señor Jesucristo será llamado: «EL VERBO DE DIOS» (Apocalipsis 19:13). El apóstol Juan comenzó su evangelio diciendo: «En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios» (Juan 1:1). El Verbo ahora no será manifestado como el humilde Jesús de Nazaret, sino como el Señor de la gloria. Como nadie puede lograr comprender la excelencia de Su persona, Jesús tiene otro nombre: «…un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo» (Apocalipsis 19:12). Su título será: «REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES» (Apocalipsis 19:16).

Su victoria: La batalla de Armagedón ocurrirá de inmediato cuando el Señor descienda a la tierra con Sus santos. Dios llamará las aves del cielo para comer la carne del ejército malvado del anticristo (Apocalipsis 19:17-19). Luego Jesucristo hablará, y con sólo Sus palabras destruirá al anticristo y sus seguidores (Apocalipsis 19:21).

Finalmente, las naciones serán juzgadas por el Señor. Este juicio no será relacionado a la salvación. Jesucristo determinará cuáles naciones existirán como naciones durante Su reino milenario. Lea la descripción de este juicio en Mateo 25:31-45.

¡Jesucristo viene otra vez! ¿Le causa este hecho miedo? ¿o ganas de regocijarse? Su respuesta indicará su presente relación con Él.

¡Prepárese para Su venida! ¿Cómo? Estando seguro de que ha aceptado a Jesucristo como su Salvador personal. Prepárese permaneciendo puro y listo para Su venida. Esté ocupado en Su servicio. Prepare a cada uno de sus amigos y seres queridos, testificándoles del plan de salvación.

El arrebatamiento podría ocurrir hoy. La revelación de Cristo será siete años después del arrebatamiento.

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January 21, 2020, 10:00 AM

¿QUIÉNES SON LOS PRÓDIGOS EN LA ACTUALIDAD?



¿Quiénes son los Pródigos en la Actualidad?

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Enero 20, 2020 | *Sixto Porras y Rob Parsons

(Adaptado del libro: Traigamos los Pródigos de Regreso al Hogar)

 

Es cierto que la parábola del hijo pródigo fue escrita hace dos mil años, sin embargo, todos los días, en muchos hogares alrededor del mundo, se vuelve a representar cuando miles de padres y madres se quedan esperando hasta la madrugada que sus hijos regresen al hogar. Se vuelve a vivir en los hogares en donde por primera vez se ha encontrado droga en la habitación de los hijos; se revive en las lágrimas, el dolor y la frustración de los sueños rotos y en la pregunta: "¿Qué fue lo que hice mal?" Esta simple parábola ha sido llamada la pequeña historia más grande del mundo. Es la anécdota del joven que rompió el corazón de su padre y aún así, no destruyó el amor que su padre tenía por él. 

Esta es una historia maravillosa. La pregunta importante que nos tenemos que hacer es: “¿Quiénes son los pródigos en la actualidad?”. La verdad es que hemos vuelto “pródigos” a algunas personas que antes no lo eran. 

Es una verdadera tragedia que, en la iglesia moderna, muy a menudo nos juzguemos unos a otros por aplicar reglas que nosotros mismos hemos ideado, y que no tienen nada que ver con seguir a Cristo. Frecuentemente, es con estos códigos – que inclusive no están escritos en ninguna parte- con los que “creamos” nuestros pródigos. En varias culturas cristianas, alrededor del mundo, una persona puede darse por perdida por algo que en otra cultura es aceptado. Recuerdo a un hombre ya maduro que nos dijo, que cuando él era un niño acostumbraba ayudarle a su papá a regalar folletos titulados ¿Deben bailar las personas bautistas? A más de un líder en las iglesias se les ha acercado un representante del grupo de diáconos o el consejo de la iglesia para realizar el siguiente comentario: "Pastor, le decimos esto con amor, algunos de nosotros estamos muy preocupados por el comportamiento de sus hijos. Hemos notado que uno de ellos se ha hecho perforaciones en el cuerpo, se viste de negro, comenzó a fumar y va a los salones de baile". Y así es como comienza la creación de un pródigo.

No hay nada nuevo en todo esto. En cada época hubo personas que se interesan más por la religión que por la fe; que están prontos a señalar cuando alguien ha fallado en cumplir su “marca particular”. Los fariseos fueron a donde estaba Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos comen sin lavarse las manos?", o "¿por qué tus discípulos no ayunan?". Lo que querían decir era: "Tu propia gente está saliéndose del camino, ¿qué vas a hacer al respecto?".

Ante los ojos de los líderes religiosos de aquel tiempo, Jesús mismo era un pródigo. Ellos notaron que Jesús comía con pecadores. Una y otra vez le recordaban que ellos sí se adherían a los reglamentos, lo que significó, según sus opiniones, que ellos sí estaban bien con Dios. Sin embargo, esto no hizo que Jesús dejara de vivir su vida, aún fuera de la protección del ghetto religioso. Es muy fácil, para algunos cristianos, ver a otras personas como pródigos, porque ellos mismos viven en un mundo imaginario. Muchos de los jóvenes, que han sido señalados como pródigos, al menos están tratando de seguir a Cristo, en un mundo que está fuera de los límites impuestos por algunos cristianos. En contraste, muchos cristianos no sólo reducen su círculo de amigos permitiendo solamente a aquellas personas que comparten su fe cristiana, sino que también les exigen practicar su “marca particular” de cristianismo.

Creo que ir a la iglesia es importante, casi cada domingo de mi vida estoy en mi iglesia, pero el asistir no me da el derecho de juzgar si alguien es un pródigo o no. En los círculos cristianos, si una persona nos pregunta cómo les está yendo espiritualmente a nuestros hijos, pensamos que el hecho de que vayan a la iglesia los domingos o a una reunión durante la semana, nos da el derecho de decir: "Me complace informar que están siguiendo a Cristo". Pero, ¿acaso se interesan por los pobres?, ¿aman a Cristo?, ¿pelean contra la injusticia en el momento en que está sucediendo?, ¿pueden perdonar o guardan rencores?, ¿son compasivos y pacientes?, ¿existe alguna evidencia de que lentamente se están pareciendo a Cristo?

Necesitamos desesperadamente la sabiduría de Dios para manejar esto apropiadamente. Más vale que no cometamos equivocaciones, porque si lo hacemos, no sólo estaremos permitiendo que algunos que tienen una profunda necesidad espiritual se queden sin satisfacerla, sino que además alejaremos a las personas que hasta el momento habían permanecido fieles a Dios. Hay más de un joven, que escucha a sus padres decir con regularidad, que están orando para que vuelva a Dios. Sin embargo, lo que realmente este hijo necesita escuchar son expresiones de ánimo por lo que hace para complacer a Dios.

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January 10, 2020, 8:53 AM

LA GRAN TRIBULACIÓN



Jesús dijo que los creyentes son «la sal de la tierra» y «la luz del mundo» (Mateo 5:13-14). ¿Qué ocurriría si esa «sal» y esa «luz» fueran quitadas de la tierra?

El día vendrá cuando los creyentes serán arrebatados de este mundo. Al aparecer Cristo en el aire, los santos muertos serán resucitados y los santos que viven serán transformados para ir todos a encontrar al Salvador (1 Tesalonicenses 4:11-17). Al mismo tiempo, el ministerio del Espíritu Santo se cambiará. El Espíritu ha ejercido una influencia de restricción contra el pecado, pero cuando Él sea quitado, el pecado correrá sin rienda ni restricción alguna (2 Tesalonicenses 2:6-10). La ausencia de la influencia santa de los hijos de Dios y de la obra restringente del Espíritu de Dios ocasionará que el pecado se manifieste como nunca jamás.

Tres años y medio después del arrebatamiento, vendrá al mundo un tiempo tan horrible que sólo puede ser descrito con el nombre de «la gran tribulación». Será una época de calamidades para las naciones y de sufrimiento para los individuos.

 

El asombro del hombre

El arrebatamiento de los santos no será el fin del mundo. Los incrédulos que estén muertos durante el arrebatamiento permanecerán en sus tumbas por mil años más (Apocalipsis 20:5). Los incrédulos que vivan en el tiempo del arrebatamiento seguirán viviendo en la tierra. Familias quedarán divididas, empleados no se presentarán a trabajar y los gobiernos se verán imposibilitados. Los santos se habrán ido y los incrédulos se habrán quedado, sin tener éstos una explicación de lo ocurrido sino sólo la que encuentren en la Biblia.

El arrebatamiento de los santos se llevará a cabo en todo el mundo en el mismo momento. Ocurrirá cuando en algunos lugares la gente se halle durmiendo y en otras partes se halle trabajando (Lucas 17:34-36). ¡Qué glorioso será para aquellos que sean llevados! ¿Qué seria será la situación para aquellos que sean dejados? Unos se gozarán y otros se preguntarán: «¿Qué ha pasado?».

Los que se hayan quedado se encontrarán en una situación desesperante. Oyeron el evangelio y lo rechazaron; no habrá otra oportunidad para ellos. Dios habló, y ellos no le hicieron caso; será demasiado tarde para que llamen a Dios (Proverbios 1:24-29).

Apocalipsis 7 habla de un gran número de personas (144 mil) que serán salvadas durante el período de la tribulación; sin embargo, no hay ninguna indicación de que habrá una segunda oportunidad para aquellos que rechazaron a Jesucristo. ¿Qué les sucederá a éstos? 2 Tesalonicenses 2:11-12 da esta verdad solemne: «Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia». ¡Qué futuro más trágico les espera a aquellos que se queden cuando los santos de Dios vayan a recibir al Señor en el aire!

 

El juicio de Dios

De generación en generación los incrédulos han tratado de vivir como si Dios no existiera. En el período que habrá entre la venida de Jesucristo en el aire y Su regreso a la tierra (unos siete años), la humanidad descubrirá lo que es vivir sin el gobierno de Dios.

Los humanos sufrirán mucho durante ese tiempo: «Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento... Y atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol. Ni su plata ni su oro podrá librarlos en el día de la ira de Jehová, pues toda la tierra será consumida con el fuego de su celo; porque ciertamente destrucción apresurada hará de todos los habitantes de la tierra» (Sofonías 1:15, 17-18).

¿Cómo será esta época terrible? Apocalipsis 6:1-8 nos da un cuadro parcial de él. Veámoslo:

  1. Se levantará un gobernante cuya autoridad será irresistible. Saldrá y sujetará a las naciones a su dominio (Apocalipsis 6:1-2).
  2. La paz será quitada de la tierra y el asesinato será algo incontrolable (Apocalipsis 6:4).
  3. Las necesidades de la vida serán vendidas a precios tan altos que el salario de uno no bastará para alimentar a una persona (Apocalipsis 6:6).
  4. La Muerte saldrá y el Hades le seguirá. La Muerte se encargará del cuerpo y el Hades del espíritu, en un período en que una cuarta parte de la población morirá por la violencia, el hambre, las plagas y los animales salvajes (Apocalipsis 6:8).

Esto no es todo. Otros terribles castigos ocurrirán a causa del rechazo del Hijo de Dios:

  1. Caerán «granizo y fuego mezclados con sangre», consumiendo «la tercera parte de los árboles» y «toda la hierba verde» (Apocalipsis 8:7).
  2. Una plaga vendrá sobre el mar, haciendo que sean destruidas «la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar, y la tercera parte de las naves» (Apocalipsis 8:8-9).
  3. Una contaminación vendrá «sobre la tercera parte de los ríos, y sobre las fuentes de las aguas» haciendo que éstas sean amargas (Apocalipsis 8:10-11).
  4. En Apocalipsis 9:1-11, leemos que habrá una plaga de insectos que atormentarán a la gente. «Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos» (Apocalipsis 9:6).
  5. Un gran ejército surgirá del oriente (del este de Asia) y, viajando hacia el oeste, matará a la tercera parte de los habitantes (Apocalipsis 9:13-19).

¡Qué juicio tan horrendo será! Esto todavía no es el juicio final de Dios. Según Apocalipsis 16, vendrán úlceras pestilentes sobre los humanos; habrá terremotos que moverán las montañas e islas de sus lugares; el sol se oscurecerá; la luna se verá como sangre; las estrellas caerán de su lugar.

¡Ay de aquellos que estén bajo el juicio de Dios en aquel día espantoso!

 

El partidario de Satanás

En medio de dichos eventos, el anticristo se dejará conocer. Se trata de un hombre llamado anticristo porque es todo lo contrario a lo que Jesucristo fue. En todo, será el adversario demoniaco de nuestro Señor. No se sabe quién será esta persona. Es evidente que no será revelado sino hasta después del arrebatamiento de los santos, por lo tanto, es imposible decir que cierto hombre que vive hoy será el anticristo. 

Los creyentes estarán en el cielo con Cristo en el momento en que el anticristo sea revelado. ¡Ay de aquellos que entonces estén sobre la tierra! 

¿Por qué irá la gente a prestarle atención al anticristo? Serán engañados por Satanás, puesto que el ministerio del Espíritu Santo habrá cambiado. Además, el  anticristo aparecerá como un genio que tiene las soluciones a los problemas mundiales en aquel entonces. El decaimiento moral de la gente será tan bajo que aceptará como su líder a cualquiera que diga que tiene las soluciones del momento.

El anticristo dirigirá un sistema de gobierno mundial en el cual todas las naciones estarán bajo su dictadura cruel. El mundo entero estará bajo un solo sistema político, económico y religioso. Por eso será fácil que el anticristo requiera que la gente adore su imagen en Jerusalén y reciba la marca de la bestia para poder comprar y vender. Grandes multitudes morirán despiadadamente por no obedecer a sus órdenes.

Los judíos tendrán una gran parte en el reino del anticristo, pues éste entrará en un pacto con ellos. El anticristo ayudará a los judíos a reconstruir el templo en Jerusalén. Tres años y medio después, el anticristo se presentará como Dios y exigirá homenaje divino. Aquellos que no adoran su imagen serán matados. Como los judíos todavía tendrán un grupo pequeño de judíos ortodoxos fieles a su religión, muchos rehusarán adorar al anticristo. Una persecución severa caerá sobre aquellos.

La Biblia nos dice que unos cuantos judíos predicarán el evangelio del reino de Dios. Por la gracia y la misericordia divina, el ángel del Señor sellará a 144,000 judíos (12,000 de cada una de las doce tribus). Este número (o tal vez aun más) serán salvos durante la gran tribulación. Dios enviará a dos testigos: uno con el espíritu y el poder de Elías y el otro con el espíritu y el poder de Moisés. Estos dos proclamarán la verdad de Dios durante ese período. El anticristo causará que sean matados. Sus cuerpos permanecerán por días en las calles de Jerusalén; luego Dios los resucitará y se los llevará.

La tribulación terminará con la gran batalla de Armagedón. Allí el anticristo intentará pelear contra Dios, uniendo los ejércitos de todas las naciones. En el instante en que Jesucristo regrese a la tierra con Sus santos glorificados, el anticristo y todos sus seguidores serán derrotados. El anticristo y el falso profeta serán sentenciados al infierno. Entonces Cristo reinará con justicia sobre la tierra por mil años.

Durante el período de la gran tribulación sobre la tierra, los santos estarán en el cielo con Cristo.

Usted puede tener la seguridad de que irá con Jesús si ha confiado en Él como su Salvador personal. Es muy triste el pensar en el sufrimiento y la angustia que vendrán sobre la raza humana en esos últimos días.

¿Tiene usted parientes y amigos que no conocen a Jesucristo como Salvador personal?

Hay algo que puede hacer. Puede compartir su fe en Cristo con todas las personas que conoce y que están a su alcance, y así prevenirlos antes de que sea muy tarde. ¡Sea un testigo fiel! ¡La venida de Cristo se acerca! «Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; más por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.…Ya os lo he dicho antes» (Mateo 24:21-22, 25).

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January 2, 2020, 8:10 AM

EL REGRESO DE JESUCRISTO ESTÁ CERCA



El apóstol Pablo escribió a Tito: «…vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo» (Tito 2:12-13). Los corazones de los hijos de Dios deben estar llenos de expectación. Los primeros discípulos esperaban el regreso de Jesucristo; se saludaban con la expresión maranata, un término arameo que significa: «¡Señor nuestro, ven!» (Véanse 1 Corintios 16:22 y Apocalipsis 22:20.) Hoy día, en vista de las terribles condiciones mundiales, aun muchos inconversos se dan cuenta que se necesitan unos cambios drásticos. Lo que unos temen a causa de la incertidumbre, los creyentes anticipamos con gozo. ¡El regreso de Cristo está cerca!

 

JUAN 14:1-3

Atesoramos las últimas palabras de aquellos seres amados que se van de nosotros. Este hecho da a las enseñanzas de Cristo, registradas en Juan 13, 14 y 15, algo muy especial para los creyentes. Dichas enseñanzas incluyen la promesa de Su regreso.

¡Los discípulos estaban tan turbados! Esperaban que Cristo instituyera un reino político terrenal que pondría a los judíos como líderes del mundo de naciones. En vez de eso, Jesús habló de Su traición por medio de uno de Sus discípulos, de Su partida a un lugar donde ellos no podían ir, de Su muerte, del esparcimiento de ellos como ovejas sin pastor, de Su estancia con ellos tan sólo por un poco de tiempo más y de la negación triple de Pedro que ocurriría esa misma noche. El ánimo de los discípulos se veía decaído y perplejo. Cristo trataba de consolarlos.

Las palabras de Jesús proclamaban Su igualdad con Dios: «…creéis en Dios, creed también en mí».  En otras palabras, los discípulos debían confiar en el Hijo como confiaban en el Padre. Es tan perfecto el acuerdo entre Padre e Hijo porque los dos son uno (Juan 10:30).

Su partida garantiza Su regreso. «…si me fuere…vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo…» (Juan 14:3). Su partida fue con el fin de regresar. Cristo vendrá personalmente para conducirnos al Padre como lo declaró el apóstol Pablo en 1 Tesalonicenses 4:16-17.

 

HECHOS 1:8-11

¿Cómo podrían los discípulos llevar a cabo la comisión de su Señor, que era de alcance mundial? ¿Cuáles fueron las últimas palabras del Señor antes de Su ascensión?: «…recibiréis poder...y me seréis testigos…hasta lo último de la tierra» (Hechos 1:8). Ellos lo harían testificando fielmente de Él en el intermedio entre Su partida y Su regreso. Nosotros como creyentes tenemos la obligación de testificar hasta Su venida.

La ascensión de Jesucristo es tan sólo el preludio de Su regreso. La promesa de Cristo de regresar fue confirmada por las palabras de los ángeles, repitiendo las palabras de Jesús con el fin de que nuestra fe estuviera fundada en una doble seguridad.

¿Qué prometieron los ángeles en cuanto al regreso del Señor Jesucristo? Prometieron que Cristo regresaría personalmente, que Él descendería del cielo al cual había ascendido, que vendría con ángeles y en nubes de gloria («…así vendrá como le habéis visto ir…») y que Su regreso sería inesperado y repentino. Como los discípulos no se dieron cuenta que Su ascensión estaba cerca, tampoco sabremos nosotros de antemano el momento en que ocurrirá Su venida. Los ángeles prometieron que Su regreso es una certeza.

 

1 PEDRO 5:4

El regreso prometido del Señor Jesús ha ejercido una gran influencia en el servicio cristiano. El apóstol Pedro dirigió una porción de su primera epístola a los pastores (a quienes llamó «ancianos» en 1 Pedro 5:1), animándolos a un servicio fiel. Pidió fidelidad para Aquel que volverá.

Ya que Cristo viene, los líderes cristianos deben: alimentar (pastorear) el rebaño (el pueblo) de Dios; de buena gana cuidar la iglesia como Dios lo desea, no sirviendo porque se sienten obligados; y ser motivados por un espíritu libre, no sirviendo por ganancia personal.

El juicio acompaña el regreso de Jesucristo. Todo creyente tendrá que comparecer ante el tribunal de juicio de Cristo para ser juzgado en cuanto a su recompensa. El servicio fiel traerá grandes recompensas. Pedro escribió acerca de la «corona incorruptible de gloria» (1 Pedro 5:4), la cual será otorgada a los pastores fieles. La Biblia también promete la «corona de la vida» a los que son fieles hasta la muerte (Apocalipsis 2:10) y a los que resisten eficazmente la tentación (Santiago 1:12). Una «corona de justicia» le espera al ministro fiel que sirve anticipando la venida de su Señor (2 Timoteo 4:8).

Estas coronas son todas incorruptibles y nunca se desvanecerán (1 Corintios 9:25). «Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano» (1 Corintios 15:58).

 

1 JUAN 3:1-3

¡Cuán grande es el amor que el Padre celestial nos ha extendido! Debido a Su amor, los creyentes somos llamados los hijos de Dios, y lo somos. Si el mundo no nos reconoce como hijos de Dios, es porque no ha reconocido a Cristo como el Hijo de Dios. No existe duda alguna de la relación entre los creyentes y Dios. Somos hijos de Dios por Su amor, que hizo posible que naciéramos de nuevo. Ser hijos de Dios nos es una gran bendición eterna. No seremos siempre lo que somos ahora. No sabemos lo que seremos; sin embargo, de esto podemos estar seguros: Cuando Cristo aparezca, seremos como Él (1 Juan 3:2).

«Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas» (Filipenses 3:20-21).

«El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo…Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial» (1 Corintios 15:47-49). ¡Imagínese el privilegio de vivir para siempre en la semejanza de Aquel que es precioso!

¡Jesucristo vendrá otra vez! No podemos negarlo. No hay ninguna profecía que tenga que cumplirse antes de que regrese. ¡Podría venir hoy!

La venida de Cristo tendrá dos fases:

  1. El arrebatamiento (el rapto) es cuando vendrá «como ladrón en la noche» (1 Tesalonicenses 5:2) cuando nadie lo espera. En ese instante los santos muertos serán levantados y los santos vivos serán arrebatados para encontrarse con Cristo en el aire.
  2. La revelación es cuando Jesucristo vendrá a la tierra con todos los santos para derrotar al anticristo y establecer Su reino de justicia. Los santos reinaremos con Él sobre la tierra por mil años.

¡Bendito día! Siga esperando Su venida. ¡Vendrá pronto! ¡Podría venir hoy!

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December 26, 2019, 9:40 AM

TIEMPO DE BÚSQUEDA



¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? – Mateo 2:2

El bullicio de la mañana de Navidad llegó y se fue. El papel de regalos ha sido descartado. Las fiestas de Navidad han sido disfrutadas.

¿Ahora qué?

Después de Navidad debe ser nuestro tiempo de búsqueda. Como los pastores. Como los magos del oriente. La gente de este mundo debe estar desesperadamente buscando a Aquel que ha venido.

Los pastores siguieron las instrucciones de los ángeles para encontrar a Jesús. Los magos siguieron una estrella brillante en el cielo nocturno. Todos los que buscaron al Dios hecho carne lo encontraron. ¿Por qué? Porque así lo prometió Dios

“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

 

Los Pastores.

Los pastores no esperaron. No les preocupaba lo que les pasaría a sus ovejas. Sabían que encontrar a Jesús era más importante. La biblia dice cómo lo hicieron: “Vinieron, pues, apresuradamente, y hallaron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre” (Lucas 2:16). Se apresuraron. No dejaron que nada les impidiera venir a Jesús. No dejaron que su trabajo se lo impidiera. Inmediatamente fueron. Lo buscaron de todo corazón y lo hallaron, tal y como Jeremías 29:13 lo prometió.

 

Los Magos del Oriente.

Dejaron sus hogares, se despidieron de sus familias, se subieron a sus camellos y se dirigieron al oeste desde Babilonia. Viajaron a través de tierras baldías del desierto por unas seiscientas millas. Se enfrentaron al calor y al frío. Se pusieron en peligro de ladrones. Viajaron durante semanas por la parte norte del desierto, cruzando el río Jordán, hasta llegar a Jerusalén, siguiendo la estrella que Dios había enviado para guiarlos. Fueron directamente a Jesús y le presentaron sus regalos. La biblia nos dice: “10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.” (Mateo 2:10-11)

¿Te imaginas las dificultades y los gastos de un viaje como este? Sin vehículos como los que tenemos hoy, sin carreteras pavimentadas, sin lugar para descansar y solo camellos para montar. Viajaron una distancia larguísima. Debió haberles tomado meses. Sin embargo, fueron. No dejaron que nada les impidiera venir a Jesús. Buscaron a Jesús con todo su corazón, y lo encontraron, tal y como Jeremías 29:13 lo prometió.

 

“Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:13).

 

Solo hay dos tipos de personas a la vista de Dios: aquellos que han encontrado a Jesús porque lo buscaron con todo su corazón y, aquellos que no lo encuentran porque no lo han buscado con todo su corazón.

¿Qué tal tu? ¿Estás buscando a Jesús con todo tu corazón? Si no lo estás haciendo, ¡es por eso que no lo has encontrado! ¡Es tan simple como eso!

 

“Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” (Mateo 7:8)

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December 18, 2019, 12:51 PM

SIRVAMOS HASTA QUE CRISTO VENGA



Lucas 19:12-24 (RVR1960)

12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17 Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 20 Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21 porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 22 Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? 24 Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.

 

Jesucristo puede regresar en cualquier momento. Desde los días del Nuevo Testamento, esa ha sido la expectación de los creyentes. Cristo previno que nadie sabría ni el día ni la hora cuando Él ha de regresar (Mateo 24:37-38, 50; 25:13). Este hecho demanda una velada constante. Los creyentes no sólo esperamos, sino que anticipamos gozosamente el regreso del Señor.

 

LA EXPECTACIÓN

El fervor religioso era máximo en Palestina. Los discípulos de Jesucristo estaban seguros de que Él era el Mesías. Los enemigos de Cristo temían que Él fuera tal Persona. Los judíos en ese entonces eran ardientemente nacionalistas en sus ambiciones político-religiosas. Los gobernantes romanos de Palestina temían la erupción de otra rebelión. El mundo entero estaba en un estado de expectación.

Cristo estaba pasando por Jericó con rumbo a Jerusalén. Días especiales se acercaban: la Pascua y el sábado santo. Estando en Jericó, Cristo fue a la casa de Zaqueo para encaminarlo a la fe. Su conversación con Zaqueo terminó con las siguientes palabras: «…el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido» (Lucas 19:10). El término «Hijo del Hombre» era un título del Mesías usado muchas veces por el profeta Ezequiel. Los discípulos de Jesús aceptaron la frase.

Zaqueo había experimentado una salvación espiritual de su alma; los discípulos de Cristo, sin embargo, estaban pensando en una salvación política de la nación judía. En sus corazones había la expectación de que, al llegar a Jerusalén, Cristo anunciaría públicamente que era el Mesías e instituiría el reino de Dios a través de un movimiento de liberación política. Sin embargo, Cristo tenía otros planes.

Cristo contó una hermosa parábola acerca de la venida del reino. Dio la parábola por dos razones: Se hallaba cerca de Jerusalén y los discípulos pensaban que allí anunciaría que el reino aparecería de inmediato (Lucas 19:11).

 

EL RETRASO

La enseñanza clara de la parábola de Cristo es que el reino de Dios todavía no iba a aparecer. En vez de pensar en la aparición inmediata del reino, los creyentes deberían pensar en su responsabilidad durante el período intermedio entre Su partida y Su regreso.

Examinemos el significado de la parábola: «Un hombre noble» es una persona de nacimiento elevado o real; representa a Jesucristo, descendiente del linaje real del rey David. El «país lejano» representa al cielo. El ir al país lejano es la ascensión. El «reino» que fue a recibir allá es Su señorío sobre todos en vista de Su obra redentora en la tierra. (Eso significa que Cristo entró a Su reino al cabo de Su muerte, resurrección y ascensión.) El regreso del noble corresponde al regreso de Cristo al final de la era. Los «siervos» representan a los creyentes cuya confesión es la gozosa aclamación que dice que Jesucristo es «Señor». Las «minas» eran unas monedas griegas que representaban el potencial de servicio, cualquiera que éste sea: una vida para vivir, un trabajo que hacer y un evangelio que esparcir.

 

EL DEBER

Es muy fácil desviarse del propósito principal de ser cristiano. ¿Por qué nos salvó Cristo? No fue tan sólo para que fuéramos al cielo, ni tan sólo porque alguien oró por nosotros, ni simplemente porque alguien nos testificó. La Biblia dice que fuimos salvados «a fin de que seamos para alabanza de su gloria…» (Efesios 1:12). ¿Cómo glorificamos a Dios? Cristo declaró: «En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto…» (Juan 15:8). Fuimos salvados para servir a Dios.

Cada creyente ya es un ciudadano del reino de Dios. Al revelarse el reino en la tierra, los creyentes tendremos la gloria misma del gran Rey: Jesucristo el Señor. Sin embargo, no hemos de fijar nuestro pensamiento en el reino, sino en el mismo Rey. Pensar más en el reino hará que nos entrelacemos en argumentos egoístas sobre quién será mayor en el reino y el lugar que cada uno tendrá (Mateo 18:1; Marcos 9:33-34; Lucas 22:24; Marcos 10:35-45). Pensar más en el Rey hará que seamos fieles y fructíferos, y que nuestra meta primordial sea glorificar al Rey (Hechos 20:22-24).

 

EL DÍA DE CUENTAS

Según la parábola de Cristo, un día el hombre noble regresó. Llamó a sus siervos y les pidió cuentas tocante a lo que cada uno había hecho con lo que se le había encomendado. Un siervo le regresó a su señor diez veces más de lo que se le había encargado; otro, cinco. Así unos devolvieron una cantidad mayor y otros, una cantidad menor. Un siervo vino con la única mina que se le había dado y la regresó tal como estaba, sin usarse. El noble felicitó y premió a los siervos que le habían servido haciendo transacciones sabias. Al que no había hecho nada, lo condenó.

Note el hecho de que cada uno tendrá que rendir cuentas. Dios nos hará responsables de lo que hacemos con lo que tenemos. Así como el noble felicitó a los que habían hecho su parte, de igual modo Dios bendecirá a los que le sirven fielmente. Recordemos que llama a cuentas tanto a los fieles como a los infieles. «De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí» (Romanos 14:12).

No hay excusa para aquel que no da fruto. El individuo infructífero sabía que su señor era estricto y poderoso. Esta era razón suficiente para que hubiera trabajado como le correspondía; pero el siervo infiel dijo que, por miedo de perder aquella mina, no había hecho nada con ella. Lo menos que aquel hombre podía hacer era depositar la mina en el banco, si es que en verdad pensaba en los intereses de su patrón, pero ni esto hizo. La parábola nos enseña que todo creyente debe y puede servir a Cristo hasta que Él venga.

¿Cuáles principios en la parábola pueden aplicarse a nuestra vida cristiana? Considere las siguientes verdades bíblicas al hacer su lista:

  1. A cada creyente se le entrega cierta capacidad para servir a su Señor.
  2. Para el creyente, el tiempo interino entre la partida del Señor y Su regreso a la tierra debe ser uno de servicio.
  3. Jesucristo volverá como lo prometió.
  4. Cuando Él regrese, cada creyente aparecerá ante el tribunal de Cristo y le dará cuenta de sus acciones (Romanos 14:10-12; 2 Corintios 5:9-10).
  5. El servicio fiel recibirá la aprobación del Señor, y Él dará recompensas y aumentará la oportunidad para servicio.
  6. Los que no le sirvieron fielmente recibirán Su reproche y pérdida.

Estas verdades bíblicas son muy serias; considérelas en relación a su propia vida. ¿Está usted sirviendo al Señor como debe? ¡Propóngase a servir fielmente a su Señor hasta que Él regrese!

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December 12, 2019, 1:27 PM

PADRES: PROCUREN LA SEGURIDAD DE LOS TELÉFONOS CELULARES



Padres: Antes de que vayan y decidan regalarle a su hijo/a un teléfono celular para Navidad, tómense un minuto para considerar estos consejos de seguridad importantes para teléfonos celulares.

 

Estudios recientes han encontrado que la edad promedio de la mayoría de los niños cuando reciben su primer teléfono es de 10 años. Sin embargo, se descubrió que el uso promedio de teléfonos inteligentes entre niños ha aumentado rápidamente desde 2012, y que la edad promedio en la que un niño recibe su primer teléfono continúa disminuyendo.

Independientemente de la edad de su hijo, hay preguntas importantes que usted debe hacerse y pasos que deben seguirse para proteger a su hijo/a.

 

¿Cómo sé si mi hijo/a está listo para un teléfono?

Muchos padres compran a su hijo/a su primer teléfono por razones de seguridad y como una forma de mantenerse en contacto con él/ella. Esta debería ser una de sus primeras preguntas:

¿Necesita mi hijo/a un teléfono para decirme dónde está?

Si su hijo/a toma transporte público hacia y desde la escuela, participa en muchas actividades después de la escuela o programas después de la escuela, entonces podría tener sentido proveerle un teléfono para que puedan mantenerse en contacto con usted y hacerle saber dónde están.

Una segunda pregunta que debe hacerse es:

¿Es mi hijo/a responsable y entiende los riesgos de dejar que otros usen su teléfono, dar información a extraños, etc.? Esta es una pregunta importante que debe hacerse porque si no siente que su hijo/a comprende los peligros y las preocupaciones de privacidad que conlleva tener un teléfono celular, es su trabajo educarlos.

Por último, pregúntese si su hijo/a podrá o no respetar los límites en el uso del teléfono celular y no usar su teléfono celular durante el tiempo de clase o familiar. Esta es un área donde usted debe liderar con el ejemplo y poner sus propios límites en el uso de su teléfono celular y otros dispositivos en el hogar. Al dejar a un lado el teléfono, está demostrando hábitos saludables que sus hijos pueden seguir.

 

¿Qué tipo de teléfono debo comprarle a mi hijo/a?

Una vez que haya decidido comprarle a su hijo/a su primer teléfono, pregúntese cómo lo usará. ¿Necesitan solo un teléfono simple para hacer llamadas y enviar mensajes de texto o necesitan algo con más capacidades? También ¿usarán el teléfono como reproductor de música, para jugar y ver videos? Si es así, podrían necesitar algo más complejo como un teléfono inteligente.

Si esta es laprimera pieza de tecnología que ellos van a usar, es mejor optar por algo simple. Los teléfonos inteligentes pueden ser muy costosos para comprar y muy costosos para reemplazar, sin mencionar una importante preocupación de privacidad. Mejor comience con un modelo económico, fácil de usar, solo de llamada y texto. De esta manera su hijo/a puede aprender los conceptos básicos del uso de un teléfono y cómo ser responsable con sus dispositivos electrónicos, sin que usted sienta demasiado dolor si termina perdiéndolo o rompiéndolo. A medida que su hijo/a crece y se vuelve más responsable, su teléfono puede actualizarse.

También hay muchos planes familiares de bajo costo que le ayudarán a enseñar a sus hijos a usar sus teléfonos de manera responsable, permitiéndole controlar con qué frecuencia los usan. Es importante investigar sobre los diferentes planes disponibles y elegir cuál es el mejor para sus hijos y su familia. Como regla general, es mejor comenzar con el teléfono y el plan más simples y baratos.

 

¿Cuáles son las formas de proteger a mi hijo/a?

El primer paso para proteger a su hijo/a es asegurándose de conocer los peligros que existen.

Si usted ha decidido darle a su hijo/a un teléfono simple con solo texto y capacidad de llamadas, asegúrese de que sepan:

  • Nunca compartir su número con extraños ni publicarlo en línea.
  • No permitir que otros usen su teléfono, especialmente extraños, pero tampoco sus amigos o compañeros de clase en la escuela.
  • No contestar llamadas que no estén en sus contactos. Usted debe configurar la lista de contactos de su hijo/a para que contenga el número de su casa, celular y trabajo, junto con los números de otros miembros de la familia y amigos de la familia confiables con los que puedan  comunicarse.

Antes de que su hijo obtenga un teléfono inteligente y un plan con datos, asegúrese de que comprenda cómo mantenerse seguro en línea y cómo proteger su reputación en línea. Si ha decidido darle a su hijo/a un teléfono inteligente asegúrese de que su hijo/a tenga en cuenta estos consejos cuando obtenga su teléfono inteligente:

  • Configurar y bloquear su teléfono con un código de seguridad. Es aconsejable que usted configure este código y sepa cuál es el código para que tenga acceso al teléfono de su hijo/a en cualquier momento. También asegure que la pantalla de su teléfono se bloquee rápidamente cuando no lo esté usando.
  • No permitir que otros usen su teléfono, especialmente extraños, pero tampoco sus amigos o compañeros de clase en la escuela.
  • No contestar llamadas que no estén en sus contactos. Usted debe configurar la lista de contactos de su hijo/a para que contenga el número de su casa, celular y trabajo, junto con los números de otros miembros de la familia y amigos confiables de la familia con los que puedan comunicarse. Verifique con su proveedor si proveen servicios que verifiquen números desconocidos.
  • Verificar la configuración de privacidad con frecuencia y asegúrese de no compartir datos innecesarios con las aplicaciones.
  • Habilitar el buscador de teléfonos o descargue una aplicación que le permitirá encontrar su teléfono en caso de pérdida o robo. Algunos teléfonos vienen con aplicaciones preinstaladas que permiten esto.  (Recomendado: Google Family Link)
  • Desactive la configuración de Bluetooth cuando no esté en uso y no se conecte a redes Wi-Fi no confiables.

Cualquiera que sea la marca de teléfono o proveedor, asegure su seguridad. La cantidad de información que se puede obtener si le roban o piratean su teléfono es asombrosa, y es importante que tome todas las precauciones posibles.

 

Cómo Mantenerse Seguro En Línea

A partir de 2015, el 92% de los adolescentes informaron que se conectan al internet al menos una vez al día. De ese 92%, hubo un 24% de adolescentes que dijeron que están en línea constantemente. En promedio, los niños de 8 a 18 años pasan 44.5 horas por semana frente a las pantallas.

 

¿Por qué es importante la seguridad en el Internet?

Con una exposición tan alta al Internet, es necesario enseñar a nuestros hijos a protegerse en línea. Ya sea de depredadores, ladrones de identidad, cyberbullies (acosadores cibernéticos) o simplemente material inapropiado. Es importante que los padres muestren a sus hijos cómo protegerse y evitar situaciones peligrosas.

Esta no es una tarea fácil: los niños de hoy nacen en la era digital y hay una gran cantidad de redes sociales y sitios de juegos que pueden ser difíciles de entender para los adultos. Facebook, Snapchat, Ask.fm, Kik, Whisper, Minecraft, Tumblr, Instagram, Pokémon GO, la lista sigue y sigue. Todos los días se lanzan nuevas aplicaciones y sitios de redes sociales.

Debido al cambiante panorama en línea y los riesgos que plantea, es importante mantener un diálogo abierto con sus hijos sobre su uso de Internet y cómo mantenerse a salvo protegiendo sus datos personales y no confiando en extraños.

 

¿Qué es el “Cyberbullying” (ciberacoso)?

Una de las mayores amenazas a las que se enfrentan los niños y adolescentes cuando se conectan es el acoso cibernético. Los padres a menudo no se dan cuenta de la gravedad del ciberacoso. Según un estudio de McAfee en 2014, el 87% de los adolescentes ha informado haber visto ciberacoso.

Otro estudio encontró que el 34% de los adolescentes informaron haber sido víctimas de acoso cibernético. Estos ataques pueden venir en muchas formas diferentes, pero todos tienen un hilo común en el sentido de que son digitales.

Las formas comunes de acoso cibernético son:

  • Compartir medios (fotos o videos) destinados a avergonzar a una persona y que son crueles en su intención, violentos o sexualmente explícitos.
  • Acoso repetitivo y amenazas físicas realizadas a través de las redes sociales, mensajes de texto o aplicaciones de mensajes.
  • La creación de perfiles de redes sociales falsos para solicitar información personal, o piratear perfiles de redes sociales para enviar mensajes falsos e hirientes.

El ciberacoso, a diferencia del acoso tradicional, puede ser implacable e ineludible.

Una vez que un video o una foto se publica en línea, se puede descargar y compartir miles y miles de veces, lo que hace imposible eliminarlo por completo de la existencia.

 

¿Cómo sé si mi hijo/a está en riesgo o es víctima de acoso cibernético?

Todos los niños corren el riesgo de ser acosados en línea. Lo mejor que puede hacer usted es estar atento a los cambios de comportamiento y escuchar a su hijo/a. Si de repente descubre que su adolescente no está pasando tiempo con sus amigos, parece deprimido o enojado, no quiere ir a la escuela, le está yendo mal en la escuela o está evitando su computadora o teléfono celular, comience una discusión sobre el ciberacoso y pregúnteles si están bien.

Es importante que las víctimas del acoso cibernético se sientan amadas y apoyadas en el hogar, y que sepan que no es su culpa que estén siendo atacadas. Las víctimas del acoso cibernético tienen muchas más probabilidades de consumir drogas y alcohol, hacerse daño e incluso contemplar o suicidarse.

Si usted sospecha y/o tiene muestras de acoso cibernético (o de cualquier índole) contacte las autoridades.

 

¿Cómo puedo proteger la reputación en línea de mi hijo/a?

Muchos adolescentes no se dan cuenta de la importancia de una reputación en línea. Todos éramos adolescentes en un momento dado, y sabemos que en esta etapa de nuestra vida no solemos tomar las mejores decisiones. La última parte del cerebro para madurar completamente es la parte que usamos para controlar nuestras emociones e impulsos, prestar atención y pensar lógicamente. ¡Esto no sucede hasta que llegamos a los 25 años!

Los adolescentes no tienen el control total de sus emociones y no piensan lógicamente el 100% del tiempo, por lo que necesitan la orientación de sus padres. Asegúrese de que su hijo adolescente comprenda las consecuencias de compartir información personal en las redes sociales, a través de mensajes de texto o aplicaciones de mensajes.

Según un estudio el 40% de los oficiales de admisión a la universidad revisan los perfiles de los solicitantes en Facebook y otras redes sociales, como Twitter, al decidir si los aceptan o no como futuros estudiantes. No solo publicar contenido inapropiado en las redes sociales puede afectar sus vidas sociales, sino que también puede afectar negativamente su educación futura y su carrera profesional.

Como primer paso, los padres deben realizar una búsqueda rápida del nombre de su hijo/a en los motores de búsqueda, como Google y Bing. Asegúrese de buscar cualquier apodo que pueda tener su hijo/a e incluya la ciudad donde vive. Esto le dará resultados más refinados y precisos. 

Si encuentra contenido preocupante, acérquese a su hijo/a de una manera tranquila y sin prejuicios. Asegúrese de que entiendan por qué no deberían compartir algunas cosas y trabaje con ellos para eliminar cualquier contenido inapropiado y mejorar su configuración de privacidad. Aliéntelos a pensar antes de publicar, compartir o dar me gusta a algo.

Incluso enviar mensajes privados puede tener consecuencias negativas. Cualquier cosa que haga en línea puede dejar una huella digital que se puede capturar en una captura de pantalla y compartir, además de que no siempre sabe quién está al otro lado de la pantalla. Disuada a su hijo/a de enviar cosas que no quisieran que otros sepan o vean también a través de mensajes privados.

Hay varias otras formas en que puede ayudar a su hijo/a a proteger su reputación en línea:

  • Si usted toma la decisión de permitirle a su hijo/a adolescente usar medios sociales, cree su propia cuenta en esos sitios de redes sociales que ellos están usando como: Facebook, Twitter, Instagram y Snapchat, y solicite ser amigo/a de su hijo/a. Es posible que tengan varias cuentas, pero esto aún le permitirá ver parte del contenido que ellos publican y que otros publican sobre ellos. Además, le dará una mejor comprensión de la plataforma específica de redes sociales y cómo funciona.
  • Repase todas las configuraciones de privacidad en sus cuentas de redes sociales con ellos. Aliéntelos a que solo sean amigos de personas que conocen y en las que confían y que solo compartan publicaciones con sus amigos y no públicamente.
  • En algunos sitios de redes sociales puede tomar el control de la información que la gente le etiqueta. A veces puede no ser su hijo/a quien está publicando cosas inapropiadas, sino uno de sus amigos que lo está haciendo y lo está etiquetando. Al cambiar esta configuración, podrán controlar su perfil y la información que se puede ver.
  • Lidere con el ejemplo, es decir, como padre, no use malas palabras en las redes sociales ni publique imágenes que no le gustaría que su hijo/a publique. Evite discutir en las redes sociales y nunca hostigue a alguien en línea.

Siguiendo estos consejos, podrá ayudar a su hijo/a a mantener una buena reputación en línea que lo ayudará en el futuro.

 

¿Son peligrosos los juegos en línea?

Muchos adolescentes ahora juegan juegos en línea y móviles como un medio de entretenimiento y una forma de socializar con los demás. Un 84% de los adolescentes varones en los Estados Unidos juegan videojuegos en una consola, computadora o teléfono inteligente. Los adolescentes juegan videojuegos en línea con sus amigos (89%), con personas de las que solo son amigos en línea (54%) y con personas en línea de las que no son amigos (52%).

Debido al hecho de que a menudo un jugador no conoce con quién está jugando en línea, se deben tomar precauciones adicionales.

 

Cómo Reducir la Dependencia Digital

Es importante poner límites a la cantidad de tiempo de pantalla que sus hijos gastan todos los días. Una buena manera de hacerlo es dar un ejemplo positivo usted mismo y seguir algunas de las mismas reglas que ha establecido para sus hijos.

Algunas formas fáciles de reducir el tiempo de pantalla son:

  • Cree una regla de no teléfonos / no TV / no tabletas / no videojuegos durante la cena.
  • Tenga una noche de juegos familiares o practiquen un pasatiempo compartido juntos al menos una vez por semana.
  • Anime a sus hijos a participar en deportes después de la escuela o alguna forma de ejercicio al aire libre.
  • Tenga un toque de queda tecnológico y no use teléfonos celulares, televisores, computadoras o tabletas después de esa hora. Para hacer cumplir mejor esta regla, puede configurar una estación de carga que esté fuera de las habitaciones. Los teléfonos inteligentes y las tabletas pueden dejarse cargar durante la noche en esta área.
  • Use aplicaciones, como Google Family Link, para establecer límites de uso de dispositivos electrónicos.
  • Use un despertador analógico en lugar de su teléfono.
  • No tenga televisores ni computadoras ni celulares ni tabletas en las habitaciones.

Hay muchas maneras diferentes en que usted puede ayudar a sus hijos a reducir el tiempo de pantalla, incluso puede incorporarlos a la conversación y ser creativos. Descubra cuáles son sus intereses y cómo puede ayudarlos a perseguirlos.

 

Consejos de Seguridad en Redes Sociales y los Peligros del Sexting

Más del 90% de los adolescentes estadounidenses informan que se conectan en línea al menos una vez al día. Gran parte de su tiempo en línea está dominado por las redes sociales: el 71% de los jóvenes de 13 a 17 años tiene una cuenta de Facebook, el 52% tiene una cuenta de Instagram, el 41% tiene una cuenta de Snapchat, el 33% una cuenta de Twitter, el 33% una cuenta de Google+ , 24% una cuenta de Vine y 14% una cuenta de Tumblr.

Es probable que su hijo/a esté utilizando múltiples plataformas de redes sociales y podría compartir información personal en algunos de esos sitios. Cuando se trata de niños y niñas, las niñas son mucho más activas en las redes sociales que los niños. Los niños centran más su atención en los videojuegos, mientras que las niñas parecen sentirse atraídas por las plataformas de redes sociales visuales, como Instagram y Snapchat.

Tenga conversaciones abiertas con su hijo/a sobre las redes sociales, discuta cosas como:

  • Configuraciones de privacidad y cómo mejorarlas. Cada sitio de redes sociales tiene configuraciones de privacidad que puede fortalecer, asegúrese de que el perfil de su hijo no sea público y que solo los amigos puedan ver las cosas que publican.
  • Lo que están publicando. Una vez que algo está publicado en línea, puede permanecer ahí para siempre. Se puede descargar, se pueden tomar capturas de pantalla y se puede compartir millones de veces. Discuta cosas que son inapropiadas para publicar y cómo publicarlas podría afectarlas en el futuro (incluyendo el riesgo de encarcelamiento).
  • No publicar detalles personales. Puede haber un área en su perfil de redes sociales para incluir su número de teléfono y correo electrónico personal, esto no significa que se tiene que incluir. Publicar datos personales en las redes sociales puede aumentar el riesgo de robo de identidad y hacerte vulnerable a los ciberdelincuentes.
  • Cómo crear nombres de usuario no identificables y contraseñas complejas. Las cuentas de redes sociales se pueden hackear fácilmente, por lo tanto, es importante crear contraseñas que no se adivinen fácilmente.

 

Los peligros de "sexting"

"Sexting", es decir, enviar una imagen o video comprometedor/inapropiado a otra persona, es una mala y peligrosa idea independientemente de la edad o sexo. Una vez que envía dicha imagen a alguien, no tiene control sobre ella.

Sexting nunca es una buena idea.

Una vez que se envía un mensaje de “sexto”, adquiere vida propia y no hay forma de controlar lo que la persona que lo recibió hará con él. Podrían reenviar una imagen que su hijo/a envió en un mensaje de texto a sus amigos, podrían publicarla en las redes sociales u otros lugares en línea como una forma de venganza.

Los menores que “sextean” se encuentran en una situación particularmente mala, ya que la posesión de una imagen sexual explícita de un menor de edad es un delito y el envío de una imagen sexual explícita de un menor es un delito. Si una niña de 15 años envía una foto sexualmente explícita a su novio de 15 años, técnicamente los dos han cometido dos delitos graves y él ha cometido un delito grave por estar en posesión de la foto.

Si la pareja fuera procesada por las autoridades, de seguro irán a la cárcel y serían delincuentes sexuales registrados. Si la foto de alguna manera fue compartida y publicada en línea, entonces los dos podrían enfrentar aún más severas sanciones. Además, debido a que los teléfonos celulares de los adolescentes generalmente están bajo el nombre y el contrato de sus padres, en este tipo de casos se pueden presentar cargos y demandas civiles contra los padres.

Si su hijo adolescente alguna vez recibe una imagen sexualmente explícita de alguien que conoce o un compañero de clase que otro amigo le envió, dígale que lo elimine de inmediato. Si hay una investigación, pueden informar que sí, sí recibieron una foto o un video, pero lo eliminaron inmediatamente. Lo más probable es que la imagen se comparta sin el consentimiento de la persona que la envió originalmente o que está en ella. Al eliminar la imagen, su hijo/a evita que se propague en su nombre y se elimina de cometer actos criminales. Para obtener más recursos sobre cómo manejar y analizar el sexting, Cyberbullying.org tiene excelentes recursos.

Una foto sexualmente explícita, incluso cuando se tomó hace años, siempre puede encontrar su camino en línea. Por esta razón, es mejor no participar en ninguna forma de sexting

El sexting puede ser una forma de acoso cibernético. La mejor manera de protegerse de la pesadilla potencial de que se filtren fotos o videos sexuales sin su consentimiento o conocimiento, es no tomar fotos y videos sexuales.

Si fotos explícitas se han tomado por otros de sus hijos, tome capturas de pantalla de las imágenes y videos que se publicaron sin su consentimiento antes de que se eliminen. Estas capturas de pantalla se pueden usar como evidencia al presentar un informe ante las autoridades locales.

La forma más importante en la que usted puede ayudar a su hijo/a es haciéndolo/a sentir seguro/a al acercarse a usted sobre el tema del sexting, el ciberacoso y la sextorción.

 

Los Mejores Recursos de Seguridad

  

Aunque existen muchas aplicaciones que le pueden ser útiles para cuidar a sus hijos en línea y con el uso de teléfonos, el mejor recurso de seguridad no es una aplicación, es un diálogo. El mejor recurso de seguridad de las redes sociales es tener un diálogo saludable con sus hijos.

Desafortunadamente, ya no podemos confiar en una aplicación o en una herramienta que rastree a sus hijos, o que mantenga a sus hijos alejados de todo lo electrónico, o que ignoren el Internet. Use sus actividades en línea para comenzar una discusión saludable alrededor de la mesa o en el carro de camino a casa o hacia donde sea que vayan.  Haga que sus hijos sean expertos y pídales que le enseñen a usted cómo usar su teléfono.

Nos guste o no, esta es la primera generación de niños que usan teléfonos inteligentes.

Ayude a sus hijos a comprender los peligros de tener un teléfono. Las aplicaciones de bloques secundarios son indudablemente útiles, pero no pueden capturar todo; y la mayoría de los adolescentes expertos en tecnología saben cómo evitarlos y cómo deshabilitarlos. Además, si bien proporcionan una manera fácil de mantener a sus hijos seguros, estas aplicaciones pueden fomentar un enfoque perezoso y negligente de parte de los padres.

Siéntese con sus hijos, hable con ellos regularmente sobre por qué no pueden ver ciertas cosas y usar ciertas aplicaciones. Esto les ayudará a comprender y apreciar los peligros.

Para ayudar a controlar el tiempo de pantalla de su hijo/a, descargue una aplicación que limite su uso en línea. Deshabilitará su dispositivo cuando se acabe el tiempo. También puede bloquear sitios web que no desea que estén disponibles para sus hijos. Los padres deben tener las contraseñas de cada dispositivo y cambiarlas regularmente, incluso a diario si es posible. Solo permita a sus hijos la contraseña una vez que los quehaceres y la tarea estén completas.

Finalmente, modele el comportamiento que espera de sus hijos.

Es importante que los padres modelen el comportamiento que esperan de sus hijos. Si los niños ven a los padres en sus teléfonos o tabletas todo el tiempo, esperarán poder hacerlo también.

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December 5, 2019, 8:40 AM

LAS BODAS DEL CORDERO



Una boda es algo maravilloso. La novia luce con su vestido bonito. El novio también capta la atención de todos. Las amistades se muestran especialmente felices y joviales. El lugar está adornado con decoraciones festivas.

La Biblia habla mucho sobre el matrimonio. La referencia de más importancia es la ilustración del matrimonio en relación a Cristo y Su novia, la iglesia.

Un estudio de las bodas del Cordero no va a contestar todas nuestras preguntas. Sin embargo, debe bastar que la lección presente pueda guiar al lector a una devoción más grande para con Cristo y una mejor entrega a Su servicio. Que en los comentarios que siguen Dios sea glorificado y cada lector beneficiado.

 

EL NOVIO

La Biblia enseña claramente que Jesucristo es el Novio de las bodas mencionadas en Apocalipsis 19. Veamos algunos detalles:

  • El acontecimiento se llama «las bodas del Cordero». El término «Cordero» ocurre como 27 veces en Apocalipsis, refiriéndose al Señor Jesucristo. Aun «el León de la tribu de Judá» (Apocalipsis 5:5) aparecerá como «un Cordero como inmolado» (Apocalipsis 5:6). Cuando se hace mención de «las bodas del Cordero» y de «la cena de las bodas del Cordero» (Apocalipsis 19:7, 9), el escritor se refiere a Cristo. Jesucristo es sin duda alguna el Cordero de Dios (Juan 1:29) cuyas bodas se mencionan en Apocalipsis 19.
  • Juan el Bautista reconoció a Jesucristo como el Novio. Juan negó cualquier pretensión de que él era el Cristo. Dios lo envió para presentar a Cristo. Juan se regocijó al ver que su ministerio decaía mientras que el de Jesús aumentaba. Explicó su actitud así: «El que tiene la esposa, es el esposo; mas el amigo del esposo, que está a su lado y le oye, se goza grandemente de la voz del esposo; así pues, este mi gozo está cumplido. Es necesario que él crezca, pero que yo mengüe» (Juan 3:29-30). Juan el Bautista habló de Cristo como el Novio celestial y a sí mismo como el mejor amigo del Novio.
  • Jesucristo se identificó a Sí mismo como el Novio. Cuando ciertos hombres le preguntaron acerca del ayuno, el Señor les dijo: «¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras que está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán» (Marcos 2:19, 20). (Las palabras esposo y novio son términos intercambiables en esta lección.)

Jesucristo contó parábolas que lo representaban como el Novio (el Esposo). (No es bueno basar doctrina en parábolas, pero uno no corre peligro en sacar analogías de una parábola y ver una doctrina ilustrada en ella.) Algunas de estas parábolas son:

  • Un rey que preparó un gran banquete en celebración de la boda de su hijo invitó a muchos a venir; unos aceptaron, pero otros rechazaron la invitación (Mateo 22:1-10). ¿Ve usted aquí la analogía de Cristo como el Novio celestial? Jesucristo mismo nos dio la interpretación de la parábola, cuando dijo que describía el reino de los cielos (Mateo 22:2). El rey del reino es Dios. El hijo del rey (el novio) es el Señor Jesucristo. Esta parábola muestra que Dios dará una gran fiesta de bodas para Jesucristo, Su Hijo, y los hombres serán Sus invitados.
  • En la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13), la venida del esposo se anticipa con gran expectación y alistamiento momentáneo. Podemos ver, entre líneas, que el esposo que viene es Jesucristo mismo.
  • Jesús amonestó a Sus discípulos a que fueran como los siervos de aquel señor que se había ido a unas bodas (Lucas 12:35-40). El tiempo del regreso del Señor en esta parábola era incierto, pero era un hecho que regresaría. Así como los siervos fueron diligentes en aguardar a su señor, los discípulos de Cristo también han de aguardar el regreso incierto, pero seguro, de su Señor.

 

LA NOVIA

¿Quién es la novia? Hay un amplio desacuerdo tocante a su identidad. No hay un pasaje bíblico que diga que la novia de Cristo es ésta o aquélla. Dios no dio tal revelación explícita. Dicho silencio tiene una explicación. Dios desea que los creyentes nos interesemos más por Cristo que por nosotros mismos. Por consiguiente, dio más información sobre el Novio que sobre la novia.

El Nuevo Testamento explica claramente que la iglesia tiene una relación vital con la novia. ¿Es la iglesia la novia de Cristo? Dos pasajes de las Escrituras nos hablan del asunto:

  • 2 Corintios 11:2: El apóstol Pablo escribió a la iglesia de Corinto: «Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo» (2 Corintios 11:2). Los hermanos de Corinto se habían convertido al evangelio por medio del ministerio de Pablo. Por lo tanto, Pablo fue el padre espiritual de ellos. Como el padre carnal que en la boda entrega a su hija al novio, así hablaba el apóstol de presentar a la iglesia de Corinto como una novia para Cristo. Pablo sentía celo para que los creyentes no fueran a mancillarse espiritualmente con doctrinas falsas e impuras.Quería presentarlos a Cristo en un estado de pureza virginal en lo que se refiere a las enseñanzas genuinas que Cristo había dado a Su apóstol.
  • Efesios 5:22-33: Pablo expuso la relación que Cristo tiene con la iglesia bajo la analogía de la relación que un hombre tiene con su esposa. «…Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella» (Efesios 5:25). El propósito de Cristo es presentarse a Sí mismo «una iglesia gloriosa» (Efesios 5:27). Sin lugar a dudas, la relación implicada de una boda está allí. La iglesia es representada como la esposa y Cristo como el Esposo.

¿Quiénes componen la novia de Cristo? Hay muchas opiniones. Unos opinan que todos los salvos de todas las edades son la novia. Unos dicen que se trata de todos los que han sido salvos después de la resurrección de Cristo. Otros creen que la novia se compone sólo de los que han seguido las doctrinas y ordenanzas de Cristo.

 

LA CELEBRACIÓN

No tenemos mucha información sobre la ceremonia en las bodas del Cordero. Sabemos, sin embargo, que se hará el siguiente anuncio: «…han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado» (Apocalipsis 19:7). ¿Cómo se habrá preparado la novia? Se habrá vestido «de lino fino, limpio, y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos» (Apocalipsis 19:8). Luego será pronunciado lo siguiente: «Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero…» (Apocalipsis 19:9).

¡Cómo quisiéramos tener más información al respecto! Pero Dios decretó que lo que tenemos es suficiente. Ha dado los detalles que necesitamos para servirle, a pesar de que no satisfacen toda nuestra curiosidad.

 

Usted puede estar seguro de ser miembro de la esposa de Cristo así:

  1. Arrepiéntase de sus pecados y por la fe acepte a Jesucristo como su Salvador personal.
  2. Confiese públicamente que Cristo es su Salvador por medio de la ordenanza del bautismo, administrado por la autoridad de una iglesia del Señor como la nuestra.
  3. Entregue el control de su vida al Espíritu Santo para que le guíe y le llene continuamente.
  4. Esté ocupado, utilizando sus dones espirituales según dirija el Espíritu Santo en una congregación de creyentes que creen en la Biblia, que ganan almas para Cristo y que son cristianos espiritualmente maduros.
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November 27, 2019, 12:44 PM

EL REINO MILENARIO DE JESUCRISTO



Isaías 11:1-10 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Reinado justo del Mesías

1  Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces.

Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Y le hará entender diligente en el temor de Jehová. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos;

sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío.

Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.

Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.

La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.

Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.

No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

10 Acontecerá en aquel tiempo que la raíz de Isaí, la cual estará puesta por pendón a los pueblos, será buscada por las gentes; y su habitación será gloriosa.

 


Con frecuencia oímos hablar del milenio. ¿Qué significa esta palabra? Milenio es un término formado por dos vocablos latinos: mille, el cual significa mil y annum, que quiere decir año. Así que milleannum significa mil años.

Hay tres posiciones básicas sobre el reino milenario de Cristo:

  1. La creencia premilenaria dice que Cristo vendrá a la tierra, instituirá un reino de justicia y reinará sobre la tierra por mil años.
  2. La postura post-milenaria enseña que la influencia del evangelio hará que el mundo vaya de mejor en mejor hasta que haya un período de mil años de paz y justicia en la tierra, luego el Señor Jesús regresará.
  3. La amilenaria niega que haya un milenio literal y sostiene que Cristo vendrá de repente para poner fin al tiempo.

La posición más dominante entre los creyentes es la premilenaria, y es la que se sigue en esta serie de lecciones.

 

EL PROPÓSITO DEL MILENIO

La Biblia habla mucho de la era del milenio. Predice, describe y exalta la gloria de ese reino venidero. Sin embargo, no presenta una razón específica del por qué habrá un reino milenario.

Hay una explicación lógica del porqué Cristo reinará en la tierra por esos mil años. El ser humano fue creado para vivir bajo el gobierno de Dios. Dios nos dio dominio sobre todas las cosas menos nosotros mismos. Nunca hemos podido dirigirnos a nosotros mismos; necesitamos la guía de Dios. Sin embargo, siempre hemos procurado hacer nuestra propia voluntad. Por eso, Adán y Eva comieron del fruto prohibido en el huerto del Edén. Los resultados trágicos de esa transgresión se conocen bien. Si el hombre hubiera vivido bajo el gobierno de Dios, sin haberse rebelado nunca, toda la existencia humana habría sido ideal. El pecado del hombre le trajo todos sus males. Lo anterior nos ofrece una razón posible para el propósito de Dios en el reino milenario de Cristo.

Después del arrebatamiento, el poder restringente del Espíritu Santo será quitado. Se verá con claridad, entonces, que la humanidad nunca pudo vivir sin el control divino.

¿Cuál sería la condición de la humanidad si fuera sumisa por completo a Dios? Esta pregunta se contestará en el reino milenario. En sólo siete años, el mundo se encontrará en una condición tan desesperante, debido a su rechazo de Dios, que toda la humanidad se destruiría sin la intervención de Dios. Cristo, por otra parte, podrá reinar todo un milenio en paz debido a que gobernará de acuerdo con la voluntad de Dios.

El reino milenario de Cristo demostrará que el camino de Dios es el correcto.

 

LA PREPARACIÓN PARA EL MILENIO

Tres grandes eventos ocurrirán entre la tribulación y el reino milenario, preparando el escenario para el reino de justicia. Estos son:

  1. Toda oposición al gobierno de Dios será vencida. Eso pasará en los eventos que se efectuarán alrededor de la batalla de Armagedón. El anticristo reunirá sus fuerzas para destruir a los judíos salvos que Dios ha sellado, retando a Jehová Dios a una contienda. Jesucristo vendrá como Dios Todopoderoso, descendiendo del cielo sobre un caballo blanco. Los ejércitos del anticristo serán completamente aniquilados. El anticristo será lanzado al lago de fuego junto con el falso profeta, dejando la oposición a Dios desorganizada y sin líder. (Véase Apocalipsis 19:11-21)
  2. Satanás será vencido. Un ángel lo atará y, arrojándolo al abismo, lo hará prisionero por mil años. Esto garantiza que no habrá engaño en las naciones por todo un milenio. Dios regirá la tierra, en la Persona de Cristo y los santos, en perfecta santidad y paz. (Véase Apocalipsis 20:1-3)
  3. Las naciones serán juzgadas. El juicio de las naciones parece entenderse mejor en relación con el reino milenario. Dios les permitirá existir como naciones o serán disueltas durante el período de la tribulación, dependiendo de la actitud que tengan hacia los judíos (a quienes Jesucristo llama «mis hermanos»). Este juicio no tratará de individuos, sino de naciones como tales. Habiéndose determinado la existencia de las naciones que habrá, todo estará listo para el gobierno de Dios. (Véase Mateo 25:31-46)

 

LAS PERSONAS EN EL MILENIO

Cristo será el Rey sobre la tierra.

El profeta de Dios declaró desde hace mucho: «…el principado sobre su hombro. ...Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre…» (Isaías 9:6-7).

El ángel Gabriel anunció a María lo siguiente acerca de su Hijo divino: «...y el Señor Dios le dará el trono de David su padre...y su reino no tendrá fin» (Lucas 1:32-33). Sucederá así como Dios lo decretó. El humilde Jesús será exaltado y reinará como el Rey soberano del universo.

Los santos tendrán parte en el reinado de Cristo. Apocalipsis 20:6 dice: «Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección…serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años». Tal y como lo enseña la parábola de aquel señor que premió a sus siervos, permitiéndoles tener autoridad sobre ciudades, así permitirá Cristo que Sus santos reinen junto con Él.

Las naciones existirán entonces como existen ahora. Habrá multitudes de inconversos durante esa era, pero el pecado estará pasivo debido a que Satanás estará atado y en prisión. Habrá multitudes que se dejarán engañar cuando éste sea soltado al final del milenio, pero estarán sujetas a Cristo durante Su reinado de mil años.

 

LA PAZ DURANTE EL MILENIO

Cuando Cristo Jesús reine, habrá perfecta paz y justicia.

Aun la naturaleza cambiará. Los animales vivirán juntos en paz los unos con los otros y con los humanos. «Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar» (Isaías 11:8-9).

 

DESPUÉS DEL MILENIO

El reinado de Cristo sobre la tierra será de mil años. El número mil es un número perfecto (diez por diez por diez). Mil años son suficientes para vindicar la Palabra y la obra de Dios.

Al final del reino milenario, Satanás será soltado de su prisión y engañará a las naciones que quedan en la tierra. Las juntará para intentar vencer a Jesucristo y a Su pueblo. Aunque algunos en la tierra serán fieles a Cristo, la mayoría (con excepción, por supuesto, de los santos glorificados) seguirá a Satanás. Luego, fuego descenderá de Dios y los consumirá (Apocalipsis 20:10).

Seguidamente, será el tiempo del juicio ante «el gran trono blanco». Hay muchas preguntas acerca del reino milenario que no se contestan en las Sagradas Escrituras. Si usted no entiende todo, no se preocupe. Sólo es importante que usted conteste a la pregunta más importante de su vida: En el reino milenario, ¿estará reinando con Cristo o estará eternamente perdido y sin esperanza?

Ahora mismo es el momento en que debe asegurarse de que está a salvo por fe en Cristo.

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November 19, 2019, 9:00 AM

EL TRIBUNAL DE CRISTO



¿Sabe usted que habrá dos juicios finales? Tanto los creyentes como los incrédulos serán juzgados. El juicio de los salvos será distinto al de los que no son salvos. He aquí el orden general de los eventos que tienen que ver con los juicios, según la interpretación pre-milenario de la Biblia:

  1. Cristo aparecerá en el aire y se llevará a los santos de Dios, vivos y muertos. Permaneceremos en el cielo por siete años, durante los cuales los creyentes compareceremos ante el tribunal de Cristo para recibir nuestras recompensas.
  2. Cristo volverá a la tierra con los santos para poner fin a la gran tribulación e instituir Su reino de justicia por un tiempo de mil años.
  3. Al término del reino milenario de Cristo, Satanás será suelto y dirigirá una última, pero breve, rebelión. Dios lo derrotará y lo arrojará al lago de fuego.
  4. Luego, los incrédulos de todas las edades comparecerán ante el juicio del gran trono blanco para dar cuenta de sus pecados y recibir su lugar correspondiente en el infierno.

 

¿CUÁNDO SERÁ EL TRIBUNAL DE CRISTO?

Los santos de todas las edades comparecerán para ser juzgados cuando Cristo regrese. El apóstol Pablo le encomendó a Timoteo: «Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino» (2 Timoteo 4:1). Tal testimonio concuerda con exactitud con las palabras de Cristo, cuando dijo: «…el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras» (Mateo 16:27).

La Biblia lo pone en claro: Ni los creyentes ni los incrédulos serán juzgados hasta que Cristo regrese. Los creyentes apareceremos primero ante el Señor en el tribunal de Cristo. Todos los que no creyeron en Jesucristo como Salvador personal serán juzgados mil años después ante el gran trono blanco.

En el día establecido, todas las cosas saldrán a la luz y serán evaluadas honestamente. Cristo enseñó que: «nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado al oído en los aposentos, se proclamará en las azoteas» (Lucas 12:2-3).

La regla de juicio ante el gran trono blanco y el tribunal de Cristo será la Palabra de Dios. Jesucristo dijo: «…la palabra que he hablado, ella le juzgara en el día postrero» (Juan 12:48). Romanos 14:12 enseña que todos daremos cuenta a Dios, uno por uno. Piense en esto: Usted, personalmente, tendrá que dar un reporte a Dios de lo que ha hecho en esta vida. Por lo tanto, ¡sea fiel y fructífero!

 

¿QUIÉNES ESTARÁN EN EL TRIBUNAL DE CRISTO?

Los santos de todas las épocas estarán en el tribunal de Cristo, pero ninguna persona que no es salva se presentará. Observe la repetición que encontramos en Romanos 14:10 y 12: «…todos compareceremos ante el tribunal de Cristo…cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí». El apóstol Pablo se refería a «nosotros», los creyentes. Si usted es creyente, rendirá cuentas a Dios ante el tribunal de Cristo.

Los incrédulos tendrán su propio juicio, descrito en Apocalipsis 20:11 como el juicio del «gran trono blanco». ¿Cómo es este juicio distinto al del tribunal de Cristo? Considere lo siguiente:

  1. Los santos de Dios serán resucitados y arrebatados, para vivir y reinar con Cristo por mil años (Apocalipsis 20:4).
  2. Los «otros muertos» no vivirán hasta que los mil años se hayan cumplido (Apocalipsis 20:5).
  3. Los que son llamados «los otros muertos», los que no son salvos, han de ser levantados al final del reinado milenario de Cristo (Apocalipsis 20:13). Así que sólo los que no son salvos serán levantados después del reino milenario, pues los salvos ya han sido resucitados para reinar con Cristo.
  4. Aquellos de la «segunda resurrección» son los que comparecerán ante el gran trono blanco. No hay referencias sobre recompensas que han de darse entonces, sino más bien la tremenda declaración que dice: «Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego» (Apocalipsis 20:15).

Es evidente que el juicio del tribunal de Cristo es el juicio de los creyentes con relación a las recompensas, mientras que el del gran trono blanco es el de los incrédulos con relación a su castigo. ¿En cuál juicio estará usted?

 

¿POR QUÉ HABRÁ UN TRIBUNAL DE CRISTO?

Si se determina por la resurrección quién es salvo y quién no, ¿por qué es necesario un juicio?

El tribunal de Cristo tiene varios propósitos significantes.

El tribunal de Cristo no es para determinar si uno es salvo o no. La palabra de la que se tradujo «tribunal» es bema en el lenguaje griego. Ese era el término usado para describir el lugar del juez en las competencias de atletismo. Desde ese lugar especial, el juez entregaba los premios a los ganadores. De modo que el bema de Cristo (tribunal de Cristo) señala un lugar donde se premiará el servicio fiel. Se trata de pasar a juicio las obras de los redimidos a fin de premiar el fiel servicio a Dios.

El tribunal de Cristo traerá una armonía completa a los creyentes entre sí y también entre ellos y el Señor. Al juzgarse las obras, lo bueno será premiado y lo impuro, eternamente descartado. No se permitirá ninguna cosa que estropee la comunión entre Cristo y el creyente. Serán borradas también todas las diferencias que hayan existido entre creyentes. Las buenas obras serán premiadas y las malas, quemadas. Nada quedará sino sólo lo bueno. El pueblo de Dios tendrá compañerismo y gozo perfectos por la eternidad.

En el tribunal de Cristo se recompensará el servicio fiel. Cristo anunció: «He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra» (Apocalipsis 22:12). El apóstol Pablo comprendió esa verdad y escribió: «Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo» (2 Corintios 5:9-10).

El tribunal de Cristo honrará a los siervos fieles de Dios. Los fieles estarán ante Su presencia, «delante de su gloria con gran alegría» (Judas 1:24). «Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios» (1 Corintios 4:5).

El tribunal de Cristo manifestará el grave pecado de no servir a Dios. Imagínese usted a un individuo que ve su vida pasar por las llamas, sin que nada quede, debido a que vivió para sí mismo y no para el Señor Jesucristo. Unos creen que es entonces cuando se derramarán las lágrimas: «Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos…» (Apocalipsis 21:4). Cuánto mejor que uno sea recompensado por obras duraderas en vez de ser reprochado por obras que desaparecen en el fuego.

El tribunal de Cristo determinará el lugar de cada creyente en el reino milenario de Cristo. Jesús nos dio una parábola que ilustra esta verdad; se encuentra en Lucas 19:12-27. Ya la estudiamos en la primera lección del trimestre presente.

Jesucristo enseñó por medio de la parábola en cuestión que en Su regreso, llamará a Sus siervos y los recompensará de acuerdo a la fidelidad que tuvieron durante Su ausencia. Su recompensa fue expresada en la parábola como el tener autoridad sobre ciertas ciudades. Muchos interpretan esto como si el tribunal de Cristo determinará el lugar donde cada creyente tendrá parte en el reino milenario que será poco después del juicio para las recompensas. Esta interpretación parece ser una aplicación válida de la enseñanza: «Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar...y vivieron y reinaron con Cristo mil años» (Apocalipsis 20:4).

El juicio vendrá, sea uno salvo o no. Usted tendrá que rendir cuentas a Dios. Si es salvo, dará cuenta en vista de ser premiado. Si no es salvo, dará cuenta en vista del castigo. «…ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados» (1 Juan 2:28).

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November 12, 2019, 11:00 AM

El ARREBATAMIENTO DE LOS SANTOS



El ministerio de Jesucristo en la tierra se divide en dos etapas. La primera vez Él vino meramente como un hombre (pero todavía siendo 100% Dios); la segunda vez vendrá como un Rey soberano. Su primera venida fue para morir; Su segunda es para reinar. Se habla, entonces, de la primera venida y de la segunda venida de Cristo.

La segunda venida de Cristo está dividida en dos fases. A la primera venida en el aire se le llama el arrebatamiento; a la segunda venida a la tierra se le llama la revelación. En la primera, Cristo viene para recibir en el aire a los santos (vivos y muertos). En la segunda, viene con Sus santos a la tierra para juzgar a las naciones e instituir Su reino de justicia. En la primera, viene sin anunciarse como «ladrón en la noche» (1 Tesalonicenses 5:2). En la segunda, «todo ojo le verá» (Apocalipsis 1:7). «Porque como el relámpago que al fulgurar resplandece desde un extremo del cielo hasta el otro, así también será el Hijo del Hombre en su día» (Lucas 17:24). El pueblo de Dios va a participar en ambos aspectos del regreso de Cristo.

La palabra raptar, que se deriva del latín rapio, significa «arrebatar de un lugar a otro por medio de la fuerza» (rapto y arrebatamiento son, entonces, términos sinónimos). El término se usa para describir el traslado de Felipe de Gaza a Cesarea por el Espíritu Santo (Hechos 8:39), el traslado de Pablo al paraíso (2 Corintios 12:2-4) y la venida del Señor en el aire (1 Tesalonicenses 4:17).

 

EL ARREBATAMIENTO OCURRIRÁ SIN AVISO

En años recientes, muchas personas neciamente han predicho el día del regreso del Señor. Algunos se han puesto «batas de ascensión» y se han ido a esperarlo a las montañas. La Biblia advierte contra este tipo de comportamiento.

El Señor regresará cuando la vida esté en su normalidad. «Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre» (Mateo 24:37). ¿Cómo eran los días de Noé? Jesús explicó: «…estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento...y no entendieron hasta que vino el diluvio…» (Mateo 24:38-39). Es decir, todos estaban ocupados en las actividades cotidianas de la vida. Noé había anunciado el diluvio desde luego, pero ellos no le prestaron atención.

La gente estará prosiguiendo con sus tareas diarias, inconscientes de que la llegada de Cristo está cerca, cuando de pronto Él arrebatará a Sus santos. Habrá hombres trabajando en el campo; mujeres estarán moliendo. De repente, uno será llevado mientras que otro será dejado. Eso significa que el regreso de Cristo por los santos será sin aviso. Sorprenderá a los salvos y a los inconversos.

Jesucristo repetidamente pide al creyente que vele (Mateo 24:42-44; Marcos 13:33).

 

EL ARREBATAMIENTO SERÁ MILAGROSO

Las palabras de Jesucristo aseguran a los creyentes que habrá una resurrección de los santos muertos y un arrebatamiento de los santos. «De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán....No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación» (Juan 5:25, 28-29). Como para no dejar lugar para duda, Cristo repitió varias veces lo que sucedería al creyente en Su regreso: «…le resucitaré en el día postrero» (Juan 6:39-40, 44). ¡Cristo garantiza su resurrección!

La resurrección de los santos estará basada en la resurrección de Jesucristo. Esto lo vemos en la declaración de Pablo: «Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él» (1 Tesalonicenses 4:14). Cristo dijo: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá» (Juan 11:25). Por Su poder milagroso, expresado en Su propia resurrección de la muerte, Jesucristo ha prometido: «…porque yo vivo, vosotros también viviréis» (Juan 14:19). Ya que pudo dar Su vida y volverla a tomar en la resurrección, puede también restaurar a la vida los cuerpos muertos de los creyentes.

El arrebatamiento incluirá a todos los santos. Ninguno de ellos se quedará. ¡Lea 1 Tesalonicenses 4:15 y regocíjese! Los creyentes de Tesalónica estaban preocupados, temiendo que sus hermanos muertos fueran a perder la venida de Cristo. El apóstol Pablo les aseguró en 1 Tesalonicenses 4:14-17 que absolutamente todos los creyentes, muertos y vivos, serían llevados por su Señor.

La Biblia deja bien claro que los creyentes de todas las generaciones serán llevados por el Señor cuando venga en las nubes. ¡Si usted es creyente, está garantizado que su cuerpo será transformado y será arrebatado con los santos!

 

EL ARREBATAMIENTO SE CENTRARÁ EN CRISTO

Jesucristo es la clave de la doctrina cristiana de la resurrección.

Los creyentes hemos nacido de nuevo a una esperanza viva debido a que Cristo resucitó (1 Pedro 1:3); tenemos la certeza de lo que nos espera después de esta vida debido a que Cristo resucitó (1 Corintios 15:12-20). El infortunio se ha ido; la esperanza ha llegado. Disfrutamos de la seguridad más allá de esta vida. El hecho de que Cristo ha resucitado de entre los muertos garantiza nuestra resurrección. «Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho» (1 Corintios 15:20). El término «primicias» se usa en el Antiguo Testamento para señalar lo primero de la cosecha en madurar. Por mandato de Dios, las primicias se recogían y se presentaban a Él como señal de que la tierra y todos sus frutos eran don de Dios. La primicia era una señal de que la cosecha completa pronto llegaría. Cristo se levantó de la muerte como primicias de todos los creyentes que mueren.

La resurrección de los creyentes será como la resurrección de Cristo: Será llevada a cabo por el poder de Dios. Será la restauración a la vida de la muerte. Será la resurrección de un cuerpo transformado. Será la resurrección a una vida que no termina en muerte ni conoce los sufrimientos de la vida presente. Permitirá la entrada a la presencia personal de Dios.

La Biblia nos enseña en 1 Corintios 15:45-47 que Cristo es el «segundo hombre» y «el postrer Adán». De la manera en que el primer Adán (en el libro de Génesis) fue el primero de una raza de hombres, así Cristo es el primero de una nueva clase de hombres. El primer Adán maldijo su posteridad con su pecado; Jesucristo bendijo Su posteridad con Su rectitud. La posteridad del primer Adán fue terrenal; la de Cristo es celestial. Todos los que están en el primer Adán mueren; todos los que están en Cristo (el segundo Adán) serán resucitados de la muerte. Ahora los creyentes llevamos la imagen de Adán; un día llevaremos la imagen de Cristo. ¡Este hecho debe despertar en cada creyente el anhelo de ver a su Señor y Salvador!

¿Cuáles otros acontecimientos acompañarán el arrebatamiento de los santos? La Biblia nos dice que los santos estarán en el cielo con el Señor Jesucristo por un período de siete años. Durante ese tiempo cada uno aparecerá ante el tribunal de Cristo y asistirá la cena de las bodas del Cordero. En la tierra, mientras tanto, la gran tribulación se llevará a cabo. Al final del período de siete años, el Señor regresará a la tierra con Sus santos. En esta segunda venida a la tierra, Cristo pondrá fin a la tribulación, derrotando al anticristo y a sus fuerzas, y establecerá Su reino de justicia por mil años.

Amado hermano, hay dos deberes que usted debe intentar cumplir mientras espera la venida del Señor:

  1. Sea puro: «Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro» (1 Juan 3:3).
  2. Esté ocupado en los negocios del Señor: «…Negociad entre tanto que vengo» (Lucas 19:13). «Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis» (Mateo 24:44).

¡Dios le bendiga!



Comments

11-13-2019 at 9:00 AM
Claudio Calderon Sandi
Amen , GLORIA a DIOS por nuestra Salvacion en JESUCRISTO nuestro SEÑOR y SALVADOR y por todas las promesas de su SANTA PALABRA ,
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November 3, 2019, 7:00 AM

LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO: UNA PERSPECTIVA BÍBLICA



Por John Polhill

Lifeway - Estudios Bíblicos Para La Vida

En Juan 16:7, Jesús dice que enviará al «Consolador» o ayudador a los discípulos después de Su partida de esta tierra. El texto utiliza una palabra griega (parakletos) que suele traducirse como «Paracleto». Jesús estaba hablando del Espíritu Santo, como demuestra Su referencia al «Espíritu de verdad» en el v. 13. Esta palabra tan inusual, Paracleto, resume algunas de las funciones principales del Espíritu Santo en la Biblia.

 

SIGNIFICADO DE LA PALABRA «ESPÍRITU»

El Antiguo Testamento utiliza la palabra hebrea ruach para referirse al Espíritu Santo; en el Nuevo Testamento, la palabra griega correspondiente es pneuma. Ambas tienen un abanico de significados similares. Las dos pueden significar «viento». El viento (ruach) de Dios partió el Mar Rojo (Éx. 14:21). De forma semejante, Jesús comparó el movimiento libre del Espíritu Santo con el viento (pneuma) que sopla de donde quiere (Jn. 3:8). Ruach y pneuma pueden también referirse al ‘aliento de vida’, como en la visión de los huesos secos que cobran vida cuando Dios sopla sobre ellos, en Ezequiel 37:9-10, y el último aliento que Jesús entrega en la cruz (Mt. 27:50).

El significado principal, tanto de ruach como de pneuma, es «espíritu». Puede referirse al espíritu humano, como suele usarse en Proverbios (16:18; 17:22; 29:23). También puede referirse a un espíritu en el sentido de «fantasma», como cuando los discípulos se encontraron por primera vez con el Jesús resucitado y pensaron que habían visto Su fantasma (Lc. 24:37). No obstante, en la mayoría de los casos, se refiere al Espíritu divino, el Espíritu Santo, a quien el Antiguo Testamento suele llamar «Espíritu de Dios» o «Espíritu de Jehová».

 

EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

En resumen, la referencia al «Espíritu de Dios» denota la presencia y el poder de Dios,1 en la referencia al Espíritu de Dios sobrevolando el caos acuático en el momento de la creación (Gén. 1:2). De mayor relevancia para el estudio del Espíritu Santo son las ocasiones en que el Espíritu de Dios obró directamente sobre individuos. El Espíritu descansaba sobre toda clase de personas. Él fue quien dio habilidad a los hombres que construyeron el tabernáculo (Éx. 31:1-5). Dotó para el liderazgo a los jueces, como Gedeón (Jue. 6:34) y Jefté (11:29). Y era el origen de la fuerza de Sansón (14:6, 19).

Dios podía dar o retirar Su Espíritu: el Espíritu dotó a Saúl del poder de testificar y de fuerza (1 Sam. 10:10; 11:6), pero el Señor quitó Su Espíritu de Saúl cuando Saúl le desagradó, y lo remplazó por un espíritu maligno que lo atormentaba (16:14).

El Espíritu de Dios estaba particularmente relacionado con la profecía. Los profetas rara vez manifiestan directamente que el Espíritu de Dios los inspiraba. Lo más habitual es que dijeran que había venido sobre ellos «palabra de Jehová» (Jer. 1:4, 11). La excepción es Ezequiel, que suele hablar de que el Espíritu venía sobre él (Ezeq. 2:2; 11:24). La «doble porción» del espíritu que Eliseo solicitó a Elías seguramente era el Espíritu de Dios que descansaba sobre el profeta más anciano (2 Rey. 2:9). Isaías relaciona la venida del Espíritu con los tiempos mesiánicos. Él predijo que el Espíritu descansaría sobre el descendiente mesiánico de Isaí (Is. 11:1-2) y que el Siervo de Jehová iba a ser ungido con el Espíritu (42:1). Joel también habla de que llegaría el momento en que Dios iba a poner Su Espíritu, no solo sobre unos pocos elegidos, sino sobre todos los que invocaran al Señor (Joel 2:28-32).

 

EN EL NUEVO TESTAMENTO

Con el último de los profetas muchos en Israel pensaron que el Espíritu de Dios había dejado de obrar en su tierra. Esto cambió con la venida de Jesús. Lucas relata que la venida de Jesús fue acompañada por la actividad del Espíritu. La concepción virginal del Jesús fue obra del Espíritu Santo (Lc.1:35). Juan el Bautista, precursor de Jesús, iba a ser lleno del Espíritu (v. 15). Por el Espíritu, tanto la madre como el padre de Juan profetizaron sobre el nacimiento de Jesús (vv. 41, 67), como también lo hizo el anciano Simeón en la dedicación del Niño Jesús (2:25-32). En el bautismo de Jesús, Juan contrastó su propio bautismo con el bautismo en el Espíritu que Jesús iba a brindar (3:16). Jesús confirmó Su carácter mesiánico en el sermón en la sinagoga de Nazaret, aplicando a Sí mismo la profecía del libertador ungido por el Espíritu de Dios (4:18).

El Espíritu en Hechos. Hechos relata la historia del don del Espíritu, dado por Jesús a todos Sus seguidores en Pentecostés, dándoles poder para testificar (Hch. 1:8). Pedro explicó a la multitud maravillada que se había reunido para Pentecostés que así se cumplía el derramamiento del Espíritu que Dios había prometido según el profeta Joel (vv. 16-21). El libro refiere muchas facetas de la obra del Espíritu. Existen dos aspectos que revisten especial importancia. Primero, el Espíritu es posesión (marca distintiva) de todo creyente cristiano. Aunque pueden existir casos de inspiración especial, como sucedió con Esteban (7:55), el Espíritu es el don de Dios para todo seguidor de Cristo (2:38). Segundo, en Hechos, la obra principal del Espíritu es capacitar a los creyentes para dar testimonio del Salvador. Con el poder dado por el Espíritu, los creyentes deben testificar (1:8).

Ningún escritor del Nuevo Testamento habla más que Pablo de la obra del Espíritu en la vida del creyente, y en ningún pasaje lo hace con más detalles que en el capítulo 8 de Romanos. Allí, Pablo declara que el Espíritu Santo es la marca de que una persona pertenece a Cristo (Rom. 8:9). Solo el Espíritu puede permitirnos lidiar eficazmente con el pecado y vivir según la voluntad de Dios (vv. 1-4). Pablo explica que el Espíritu es la base ética que vivifica toda la vida cristiana, mientras que la carne produce muerte (vv. 5-8, 12-13). El Espíritu Santo, entonces, es nuestra garantía de que participaremos de la resurrección (v. 11; ver también 2 Cor. 5:5). También Él nos ayuda en nuestro sufrimiento y nuestra«debilidad, e intercede por nosotros delante de Dios (Rom. 8:26-27). En otro pasaje, Pablo habla de que el Espíritu es la fuente suprema de sabiduría y conocimiento de Dios (1 Cor. 2:9-16). Él nos limpia de pecado y nos justifica ante Dios (6:11). Solo Él hace posible que vivamos una vida cristiana fructífera (Gál. 5:16-26).

Pablo habla del nuevo pacto basado en el Espíritu (2 Cor. 3:3-18). Cada miembro del pueblo de esta nueva comunidad de Cristo posee el Espíritu, y ese pueblo logra su unidad al trabajar y aceptar la diversidad de los dones del Espíritu (1 Cor. 12:4-11). El Espíritu es la fuerza aglutinadora que unifica a todo el cuerpo de Cristo y le permite trabajar y dar testimonio de manera eficaz (Ef. 2:18-22; 4:3-13).

El tratamiento más extenso sobre el Espíritu en Juan se encuentra en las enseñanzas de Jesús a Sus discípulos luego de la Última Cena. Él promete a sus discípulos que no los dejará «huérfanos», sino que les enviará el «Espíritu de verdad», que estaría en ellos (Jn. 14:15-18). La palabra «Paracleto» es rica en contenidos sobre la obra del Espíritu en el creyente. Significa, literalmente, alguien que «llama a un lado» a otro, alguien que asiste a otro. Esta asistencia puede ser brindada en carácter de consolador, intercesor, ayudador o alentador. Juan relaciona especialmente al Paracleto con la enseñanza y con la recordación de las enseñanzas de Jesús a Sus discípulos (v. 26).

En muchos sentidos, este poder para testificar constituye el punto más elevado de la enseñanza bíblica sobre el Espíritu. Esto se confirma en Juan 20:22, cuando Jesús «sopla» el Espíritu sobre Sus discípulos como anticipo del derramamiento definitivo que se produciría en Pentecostés. El don del Espíritu subyace al perdón divino que se produce como consecuencia del testimonio de fieles discípulos cristianos, hecho posible por el Espíritu (20:23). Este don del Espíritu es, entonces, tanto poder como un mandato de testificar para todo verdadero seguidor de Cristo.

JOHN POLHILL es profesor de Nuevo Testamento retirado de The Southern Baptist Theological Seminary, Louisville, Kentucky.

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